Muda de Pabllo Messiez, dirigida por Mercè Vila Godoy

Muda – Crítica

Romper barreras para sentirte menos solo

Todas las familias felices se parecen; cada familia infeliz lo es a su manera. La frase con la que Tolstoi comienza Anna Karenina teoriza muy bien lo que nos demuestra Mercè Vila Godoy con la puesta en escena de Muda. Tres espacios, tres personajes y una misma soledad encarada de formas diferentes: Bebiendo, hablando o callando.

Las palabras escritas por Pablo Messiez tienen la virtud de representar las reconocibles contradicciones humanas desde la belleza de lo aparentemente intrascendente. En sus obras no importa lo que se dice, sino lo que se transmite entre líneas. En esta ocasión, Muda nos cuenta la historia de una joven que llega a un nuevo piso y se relaciona sin hablar con el portero del edificio y una vecina. La actriz Gloria Sirvent, que interpreta a Anna, tiene la difícil tarea de mantener la presencia de su personaje sin el uso del diálogo. Utiliza para ello la expresividad y la fisicalidad, enseñando con la mirada y la posición lo que no dice con palabras. A su lado, una Maria Lanau en estado de gracia ofrece el contrapunto con Florencia, el prototipo de mujer extrovertida, independiente, coqueta y optimista que esconde la tristeza y conquista al espectador bajo una cascada constante de palabras. Completa el triángulo Jordi Rico, el triste portero del edificio que transita desde la desesperación más absoluta hacia la esperanza, acabando con una preciosa declaración final.

Vila toma el relevo del montaje original de la obra, dirigida por el propio Messiez y estrenada en 2010 en Madrid. La directora opta por hacer la obra más coral, mostrándonos la intimidad no sólo de la protagonista sino de todos los personajes. Los vemos en su soledad, en una utilización brillante del espacio que evoluciona con la trama de la forma más sencilla. Lo que comienza de forma realista adquiere sorprendentes toques mágicos en la puesta en escena, con una poética y una simbología creadas con el movimiento y la música. Esta última, creada por Dani Nel·lo, enfatiza la empatía, el dinamismo y el humor de la propuesta.

Tierna, divertida y muy humana. Esta Muda nos habla de la vida apelando al sentimiento. Nos reflejamos en estos personajes y en sus procesos emocionales, y quizás con ello salimos del teatro sintiéndonos menos solos y más conmovidos. Esta debe ser la magia del teatro.

Muda de Pablo Messiez
Dirigida por Mercè Vila Godoy
Interpretada por Gloria Sirvent, Maria Lanau y Jordi Rico
Del 4 al 8 de julio en el Teatre Akadèmia
Grec 2018

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