'La fiesta de los Jueces' en Teatros del Canal de Madrid - Masteatro

‘La fiesta de los Jueces’ en Teatros del Canal de Madrid

El día 1 de Septiembre se inicia la nueva temporada de los Teatros del Canal y desde ese mismo día hasta el 26 de Septiembre podemos ver ‘La Fiesta de los Jueces’ en la Sala Verde.

Basada en El cántaro roto, farsa costumbrista del dramaturgo alemán Heinrich von Kleist en la que se fustiga la corrupción de la justicia de su tiempo, esta versión pretende extender la sátira hacia nuestro propio y peculiar sistema judicial, cuyo funcionamiento, en ocasiones, recuerda inquietantemente al trazado por el escritor alemán; aunque eso sí, revestido de valores, conductas y procedimientos de inequívoca denominación de origen.
Imaginemos que, como colofón de un solemne acto institucional, los magistrados del Consejo General del Poder Judicial deciden llevar a cabo la representación de este clásico de la comedia. ¿Qué podría suceder? ¿Serían capaces de aunar sus distintas sensibilidades para llevar a buen término esta iniciativa escénica? ¿Sentirían grandes diferencias en el ejercicio de su nueva función de titiriteros con respecto a la que habitualmente desempeñan en las salas de los juzgados o en los medios de comunicación? ¿Serían capaces de ponerse en el lugar de otros personajes distintos a ellos mismos? ¿Soportarían ser juzgados por un incierto jurado popular sentado en las confortables butacas de un teatro? ¿Se procesarían los unos a los otros? ¿Los jueces tienen sentido del humor?

Todas estas cuestiones y muchas otras hallan respuesta en el espectáculo que aquí se presenta; un espectáculo que difunde un claro mensaje en sintonía con aquella célebre sentencia -y nunca mejor dicho- dictada por la sabiduría popular: nuestra justicia es un cachondeo.

El espectáculo se enmarca en el género de la sátira; una sátira que, en ocasiones, deriva hacia una suerte de ópera bufa, como evidencian los diversos números musicales que se incluyen. La escena se presenta cubierta de los restos de documentos y expedientes que han sido pasto de las trituradoras de papel, también se ha dispuesto un rústico mobiliario que contrasta con los telones y las luces propias de los solemnes y protocolarios actos oficiales; finalmente, un gran espejo en el que se ven reflejados unos jueces que, mediante un desenfadado juego teatral, no hacen otra cosa más que juzgarse a sí mismos, dota de inesperados y elocuentes planos visuales al grupo de actores/magistrados presentes en escena durante toda la vista/representación. Los jueces, como Narcisos de toga y oposición, están de fiesta en una ensimismada ceremonia de pretendido acercamiento a la sociedad; sin embargo, pese a sus buenas intenciones, no evitarán que su respetable imagen corporativa termine hecha trizas como el propio cántaro de la farsa de Kleist.
Un espacio abierto donde esperan los magistrados su turno de actuación, donde se toman su copita de cava…, donde dejan sus togas colgadas en burras de camerino, todo a la vista…

Un espacio acotado por un suelo y un espejo, y articulado por el movimiento de una mesa y unas sillas escogidas para acompañar a cada personaje. ¿Es nieve?, ¿confeti blanco?, ¿es una alusión a la paja? Es todo a la vez, pero en realidad de lo que se trata es de miles de actas trituradas. Sí, papel triturado que se apelmaza según pasa la obra y va dejando calvas como las huellas que deja Adán en la nieve…Y un gran espejo que crea el teatrito dentro del teatro, que lo ve todo, lo refleja de nuevo y lo lanza con nitidez de vuelta…, el juez que se juzga a sí mismo…, un poder que está por encima de las marionetas de Kleist…con un ángulo que amenaza…

Y finalmente nos dan carpetazo… ¿y a la huelga???

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