EPPURE SI MUOVE - Masteatro

EPPURE SI MUOVE

¿Qué tendrá esto del Teatro que a pesar de los pesares, de tanto ser cuestionado, de querer arrinconarlo -o simplemente cerrarle el grifo presupuestario- que tanto tira? El personal -tal vez harto de yo qué sé, de nausea sartriana o persiguiendo el Santo Grial- acude a escuelas de teatro tipo Dos Lunas o Viento Sur, por citar, para buscar el poder terapéutico, catártico o lúdico que ofrece este arte tan primitivo en toda la extensión de la palabra.

Algún que otro intérprete que ha ofrecido su trabajo fin de curso en esta escuela en concreto, te cuenta que la experiencia ha sido sin igual, que repiten y que repetirán. Personal de todas las edades que demuestra que de ilusión, no sólamente se puede vivir, sino que es vital para su día el día. En esta reseña, no cabe hablar de la calidad de la puesta en escena, ni del nivel interpretativo -aunque vi algún que otro momentum fugaz pero singular. No cabe hablar porque nunca me ha gustado la omnipresencia de Lorca en los grupos amateurs ni sus versos forzados en una puesta escena a la que no se amolda. Aquí, lo inquietante, al menos para este servidor, es el recorrido de los integrantes, la búsqueda de cómo se han desdoblado para vivir una historia como nunca antes la habían visionado. Teresa Rodríguez, psicóloga de profesión, me habla de la construcción de su personaje, de que jamás había hecho teatro anteriormente, y me lo cuenta con la sencillez y una veteranía que ella misma ignora pero que a mí me sorprende; de cómo ha construido una madre que busca a su hijo en un estercolero, con su retrato colgado al cuello -todo idea suya- y donde los versos de Lorca quedan difuminados para que resalte el verdadero personaje. Igualmente, llama la atención el trabajo actoral de Rocío Hidalgo donde el escaso texto otorgado le va  a permitir ofrecer un abanico sugerente de miradas perdidas, inquietas, y manos que, al hilo de tales miradas, concentran el pesar de Soledad Montoya, personaje lorquiano al que le da vida. Todo ello en un reparto coral sobre el que ella destaca junto a Puri Nevado, criada que le da acertadamente la réplica.

Y sin embargo, se mueve. La gente de la calle se apunta a estas escuelas a buscar lo que no han encontrado antes o, si lo encontraron, reencontrarse con ello. También está -siempre estará, es inherente a este arte- ese ego torcido y fanfarrón, el tomarse la experiencia como un pasatiempo o una siesta de resaca; pensar en disfraz en vez de vestuario; exagerar, vociferar una historia en vez de simple y llanamente contarla; o el no-respeto por el mero hecho de ser un taller y no una real escuela. Todo se ha de mimar y a los intérpretes hay que mimarlos. Y si no, el público saldrá de la sala con una mueca imborrable: porque siempre, entre tanta cosa en escena, puede haber una rara avis, un destello, mínimo, que nos haga pensar así, que aun en escuelas pequeñas de interpretación, puede moverse algo…

Escuela de Formación Teatral Dos Lunas Teatro_Sevilla
(Presentación de talleres fin de curso)
Sala La Fundición_ Sevilla
Semana del 25 al 30 de junio

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