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Entrevista a Ricard Reguant, director de musicales

Ricard Reguant vive por los musicales. sin duda es su pasión. Y ahora ha vuelto a la primera línea de actualidad gracias a dos creaciones que llevan su sello, Boig per tu i Germans de sang. El primer musical es una historia juvenil con canciones del grupo de rock catalán Sau. La segunda obra, del inglés Willy Russell, se trata de la reposición de uno de sus éxitos más celebrados veinte años después. El director sin duda está en forma y lo demuestra en esta entrevista donde cuenta sus orígenes, reivindica la vigencia del texto de Russell y se sincera al admitir falta de creatividad en algunas producciones.

 

–  ¿Des de cuando estás metido en el mundo del teatro? ¿Cómo fue la llamada, el pálpito?

– Mi tio Luis Nonell era un acto muy conocido en Catalunya, y además fue uno de los empresarios del Teatro Romea durante más de 20 años. De manera que yo viví la profesión desde dentro en el mismo instante en que nací. Con tres meses ya hacía de niño Jesús en los Pastorcillos y desde entonces no deje nunca de interpretar en teatro, televisión o cine.

–  ¿Qué fue lo que despertó en ti la pasión para los musicales?

– Mi padre era un fan absoluto de Fred Astaire y Ginger Rogers hasta el punto de que con mi madre iban a los bailes y en cierta forma imitaban su manera de bailar. Vi desde niño todas las películas musicales que se ponían en cualquier cine pues mis padres nos llevaban siempre con ellos. El primer musical del que fui consciente que aquello era impresionante fue West Side Story que pude ver varias decenas de veces en el cine. Creo que ahí empezó mi afición, y más tarde cuando me enteré que la mayoría de las películas provenían de musicales que se habían hecho en teatro ya me entro la curiosidad. Así tengo un recuerdo genial de cuando fui a ver Hair en Perpiñán, al sur de Francia, ya que este espectáculo estaba prohibido en España.

¿Qué necesita un musical para que despierte tu interés?

– Fuerza, garra, buenas canciones y si va acompañado de un texto que no sea solo una tontería, tendremos el musical perfecto. Aunque en ocasiones lo del texto se sustituye por que el texto pueda ser interpretado con cierta gracia como en el caso de Grease, o Siete Novias para Siete Hermanos. Pero un buen, buen musical debe tener una buena historia y unas buenas canciones. No son separables, si tenemos una excelente historia pero las canciones no sirven el musical no funciona, y ocurre también al revés.

Con Boig per tú recuperas las canciones de Sau para  una historia que le va como anillo al dedo. ¿Qué es lo que viste en el texto de Joan Gallart para que fuera el vehículo ideal para las canciones de Sau?

– Un texto fresco, divertido que empatiza con todo tipo de público. Quizás no sea la  gran historia que los críticos e intelectuales esperarían, pero es perfecto para el mensaje de que existe una juventud sana y positiva llegue al espectador de manera directa y amena. También las canciones de Sau hablan de la amistad, de un mundo mejor, con toda la fuerza e ingenuidad de cuando las compusieron, ya que ellos eran tan jóvenes como los actores de la historia.

Una de las claves para el éxito de Boig per tu está en el elenco, un ejemplo de una nueva hornada de talentos. ¿Te consideras un descubridor de talentos? ¿Qué necesita un actor musical para que despierte tu interés?

– Hoy en día los jóvenes están muy preparados, además conocen perfectamente el género, estudian, se preocupan por saber y perfeccionarse. Desde hace muchos años que trabajo con gente joven y si bien no puedo definirme como descubridor de talentos, si es cierto que muchos de estos grandes talentos han empezado en este mundo porque vi sus posibilidades, desde Ángels Gonyalons que empezó cuando tenía 17 años, hasta Pol Nubiala que está en Boig per tu y que tiene 18. Pero hay que tener en cuenta que siempre se acaba necesitando eso tan ambiguo que se llama suerte para que se les acabe reconociendo como lo que ya son, excelentes artistas.

Uno de tus éxitos más celebrados es Germans de Sang. ¿Qué tiene esta obra para que hayas decidido  volver a montarla?

– Es el claro ejemplo del musical perfecto, un texto impresionante (Willy Russell es sobre todo un maravilloso escritor) y una música que te coloca en situación. Es de estas obras que por muy mal que se hagan siempre funcionan. Tenía ganas de volver a acercarme a ella después de 20 años, pero hacerlo de una manera más humilde, sin grandes decorados y dando prioridad a lo que se cuenta y evidentemente a los actores que son los que lo cuentan.

¿Qué lecturas puede tener un drama así en la época en que vivimos?

– Por desgracia Germans de Sang es más actual ahora que cuando la hice la primera vez. Los problemas del Liverpool de los ’70, son ahora nuestros problemas. Una canción del espectáculo como es Crisis Mundial nos hiela el corazón cuando pensamos que se escribió hace casi 40 años y retrata exactamente lo que está ocurriendo hoy en nuestro país.

¿Qué diferencia hay respeto al primer montaje?

– La concepción del mismo montaje. He huido de la espectacularidad para ir al grano, a mostrar los personajes desnudos y hacer que la historia llegué más profundamente. Pensaba que esto podía conseguirlo, no solo por la ausencia de decorados, sino interpretándola con un solo piano y con las voces de los actores.

En la primera versión destacó la interpretación de Ángels Gonyalons. Ahora está Virginia Martínez. ¿Por qué la escogiste a ella? ¿La tesitura vocal de una y otra es muy diferente, no?

– Virginia ha hecho muchísimo teatro. Empezó conmigo con Blues en la nit, luego hizo  María en West Side Story, en Madrid estuvo en Grease  y era la Wendy del Peter Pan de Luis Ramírez entre muchos otros trabajos, o sea que tiene suficiente experiencia como para afrontar un personaje como la Sra. Johnston. Si es cierto que vocalmente son distintas, pero también lo es la manera de ver a la protagonista. Ángels es una mujer fuerte e imprimía un carácter indomable a su personaje, en cambio Virginia es más frágil y nuestra Johnston de ahora es más “sufrida” y se siente impotente ante los acontecimientos, A esta nueva visión le va perfecta su tesitura vocal.

Cuesta más ahora sacar adelante proyectos como el de Sau o el de Boig per tu? ¿Hay menos presupuesto?

– Directamente no hay presupuestos. En Boig per tu tuvimos la suerte de que la iniciativa llego de manos de una productora de cine en la que hay bastantes pequeños inversores. Hace años el mismo espectáculo hubiera costado 10 veces más, pero hoy tenemos que hacerlo de manera humilde (aunque no paupérrima) y poniéndole más imaginación que dinero. Y Germans de sang se ha hecho en cooperativa, todos hemos puesto nuestro trabajo y cobraremos de lo que se saque de taquilla, en ninguno de los dos casos ha habido subvenciones aunque en Boig per tu se consiguió un crédito blando de la Consejería de Cultura de la Generalitat.

¿Has escrito alguna vez un musical? ¿Si no lo has hecho no te lo has planteado nunca?

– He escrito prácticamente todas las adaptaciones que he hecho en teatro con la ayuda de varios escritores como Octavi Egea, Mas-Griera o Joan Gallart… y escrito infantiles yo solo adaptando cuentos o ideando espectáculos más personales como Memory o Tots dos. Pero no me considero un buen escritor, siempre necesito a mi lado alguien que realmente sepa escribir mejor que yo.

¿Qué momento vive el musical en Catalunya? ¿Y en España?

– El género tuvo un momento espectacular en Catalunya a finales de los 80 y principios de los 90, pero luego el foco se desplazo a Madrid. Con la entrada de la multinacional CIE y Stage Holding, los pobrecitos como yo tuvimos que reinventarnos y crear musicales casi desde la nada, en donde la espectacularidad no fuera la base del show, ya que nunca podríamos competir con producciones tipo Disney. Ahora hay de nuevo un cierto bajón por culpa sobretodo nuestro al creer que todo valía para hacer un musical. Aunque esta misma crisis creativa también ocurre ahora mismo en la cuna del musical como Londres o Broadway. En cierta manera hemos cansado al público con tantos “musicales” vacios de contenido teatral.

 También tienes en tu currículum muchos proyectos televisivos. ¿Cómo ves la ficción televisiva actualmente en nuestra casa?

– Tengo cientos de proyectos que seguramente nunca verán la luz, porque no dependen de mí, sino de las cadenas. Personalmente soy un apasionado de las series americanas. La primera temporada de Glee me dejó estupefacto… aunque luego me aburrió soberanamente.

También has hecho cine. ¿Te has planteado alguna vez rodar un musical para el cine?

 – Boig per tu era una película en su origen, pero no hubo manera de encontrar financiación. Y El retaule del Flautista que acabé realizando para TV3 siempre pensé que hubiera sido un excelente film.

 ¿Cuál es el musical que te falta por hacer?

– Me faltan tantos… Sweet Charity, cualquier Cole Porter, cualquier Gershwin, quizás revisar Chicago otra vez, si las multinacionales sueltan los derechos…

¿Qué proyectos para el futuro tienes en mente?

– Uno cada día… que los pueda hacer ya no depende de mí. Hay un proyecto de un espectáculo de Burlesque de verdad (no de los que se hacen diciendo que lo son) que realmente me apetecería.

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