Entrevista a Enrique Montoto de Karromato Cía. - Masteatro
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Entrevista a Enrique Montoto de Karromato Cía.

Tras su paso por Gran Canaria, MasTeatro ha podido entrevistar a uno de los creadores y fundadores de la compañía checa Karromato. Aprovechamos que Enrique Montoto, -marionetista, especialista en marionetas de madera- es de origen canario para acercarnos a él y que nos aclarara ciertas inquietudes.

MasTeatro – ¿La especificidad de trabajar con marionetas de madera qué calidad da?

Enrique Montoto – La belleza, la estética y la textura que tienen las hace únicas. El peso de la madera ayuda al equilibrio de la marioneta y poseen mayor durabilidad. Estas marionetas que hoy mostramos con el espectáculo Circo de Madera (girando desde 1997), llevan trabajando 18 años y están prácticamente como el primer día.

Están basadas en marionetas que se hicieron hace 100 años y todavía viven. Pertenecen a la tradición y es una manera de mantener la parte artesanal que va incluida en el teatro de marionetas. Ahora se fabrican mucho con plástico, goma espuma, etc. y son marionetas que después de una o dos temporadas están muertas y hay que rehacerlas.

El público siempre aprecia la calidad de la artesanía, el trabajo manual hecho de una manera como se han hecho siempre. Cuando sale una marioneta de las nuestras al escenario ya, prácticamente, tenemos el 70% del público ganado.

MT – Sí, es fantástica la impresión que generan. ¿Y ese problema que tuvisteis con la pata del oso?

EM – Eso son accidentes que no suelen pasar, pero pueden ocurrir. Estas marionetas viajan mucho. Llegamos hace prácticamente dos días de Chile y han hecho 15.000 kilómetros, de Chile a Buenos Aires, Ámsterdam, Praga y ahora Canarias. En algún momento de todo ese trayecto se rompe alguna cosita y no te das cuenta. Lo bueno que tienen es que, al ser de madera, ahora le metes un poco de cola y listo.

MT – También está bien seleccionado el suelo de la escenografía por donde transitan las marionetas…

EM – Claro, intentamos que las tarimas sean de madera también para que el sonido de madera con madera se reproduzca y tenga esa sensación de peso, de consistencia y de realidad.

MT – La dramaturgia, ¿quién la elabora?

EM – Los números los hemos ido montando nosotros, algunos inspirados en los números que ya se hacían hace 100 años. Los hemos modernizado un poco, pero eso nos lo ha ido dando la experiencia: la reacción con el público -a veces haces un gesto, ves que el público reacciona positivamente- y ya lo mantienes en el repertorio. Es un espectáculo que se ha ido creando con la interacción directa.

MT – La música es un personaje más de la pieza. ¿La habéis compuesto vosotros?

EM – La música está grabada porque desgraciadamente los presupuestos no permiten llevar a los músicos con nosotros, pero la música ha sido compuesta especialmente para el show. Muchas son piezas tradicionales del mundo circense.

MT – Al viajar tanto, ¿habéis podido comprobar si la reacción de los espectadores en los distintos países es igual, funciona como un lenguaje universal el de las marionetas, o no?

EM – Eso es lo bueno, que a las marionetas todo el mundo las entiende. Y, aunque haya diferencias culturales en la forma de recibirlas en Asia, en Sur América, o en el Norte de Europa, la reacción es prácticamente la misma. De cualquier manera estamos hablando del circo, que es un lenguaje universal.

MT – A los espectáculos de marionetas suele asistir mucho público infantil por defecto. ¿Enfocáis vuestros espectáculos para este público o no?

EM – No. Nosotros realmente partimos de la base, y esto para nosotros es muy importante, de que es ‘teatro de marionetas’. La primera palabra es Teatro, y luego tú, con eso, puedes hacer la dramaturgia que quieras. De hecho estos espectáculos se crearon en una época en la que el público infantil no iba al teatro, los niños no iban al teatro hace 100 años. Iban los adultos. El concepto de la marioneta como teatro infantil es algo creado tras la segunda Guerra Mundial, anteriormente era para público adulto. Las piezas que hemos escogido son intermedios, – entre las largas obras que se hacían de marionetas, tipo Fausto, Don Juan,… que eran obras serias que copiaban al teatro con actores -, que se usaban a modo de entretenimiento para el público entre los actos. Se intercalaban estos números de diversión.

MT – ¿Estos intermedios serían más picantes antaño?

EM – En algunos casos eran algo más picantes y en otros eran musicales. La mentalidad o la ironía de hace 100 años, no es la misma que ahora pero, de cualquier manera, eran para entretener con la magia y con las cosas que hacen las marionetas y no pueden hacer los humanos.

Insisto en el tema de que es ‘teatro de marionetas’. Trabajamos en nuestros espectáculos para público familiar y nos gusta cuando muchas veces trabajamos de noche, sólo vienen adultos y reaccionan de igual manera.

MT – ¡Desde MasTeatro hemos disfrutado igual que niños!

EM – Eso de delimitar un espectáculo como “para niños” te obliga la dramaturgia para hacer siempre cuentitos. Trabajas para niños de tres a siete años y después ya no les interesas. Nosotros tratamos de ampliar ese abanico. No sólo queremos mantener la tradición, sino que trabajamos bajo el concepto de ‘teatro de marionetas’, que tienen que ser para todos los públicos. Tenemos espectáculos sólo para adultos (es como si fueses bailarina y te dijeran que tus coreografías sólo pueden ser para la tercera edad). El binomio “marioneta-niño” hay que romperlo.

MT – ¡Pues lo habéis logrado! Nos ha entusiasmado el espectáculo. Felicidades desde MasTeatro.

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