En defensa (un concierto d despedida)
Lola Blasco, Miquel Insúa,Mónica Dorta y
Javier Benedicto.

En defensa (un concierto de despedida)

En defensa (un concierto de despedida) es una obra de teatro político que aborda el tema de los jóvenes desempleados (…) La autora Lola Blasco, toma como referente Las Tristes de Ovidio.” Esto podemos leer en el programa que nos dan a la entrada de una de nuestras salas favoritas: La Cuarta Pared.  Un lugar dónde, desde hace muchos años, se viene haciendo una apuesta por la innovación escénica y dramatúrgica y que la sala madrileña ha convertido en seña de identidad y la ha colocado como un referente en la escena madrileña.  En los tiempos  de las preferentes, de los desahucios morales e hipotecarios, privatizaciones inexplicables e inexplicadas y de facturas de la luz que juegan al yo-yo; merece subrayarse la perseverancia de este equipo con Javier Yagüe a la cabeza. La Cuarta Pared se mantiene fiel a sí misma y es la que le da consistencia, solidez y respetabilidad más allá de recompensas inmediatas.

“Espacio ETC” proponía a sus creadores este año que abordaran un retrato de la realidad en términos teatrales. En ese marco, pudimos ver allí el nuevo trabajo de Julián Fuentes  y Lola Blasco. En defensa es una dolida denuncia de la emigración silenciosa de todos esos jóvenes que se han marchado y se marcharan en busca de un porvenir en otras latitudes.

Un texto críptico y un montaje críptico igualmente. Repleto de símbolos, lleno de palabras. Dónde las alusiones a lo clásico y a lo moderno intentan remitirnos a un largo viaje. El discurso de Lola Blasco tiene una gran necesidad de ser dicho y está lleno de sentido común, sinceridad, coherencia y reflexión muy apoyada en la tensión dialéctica. Pero son los momentos musicales y las fuertes imágenes las que de verdad entablan un diálogo con el espectador.

Mar y distancia. Nostalgia y desengaño. En defensa, habla de los viajes forzados en busca de quimeras. Españoles que emigran porque las promesas no se cumplieron. Mientras, las autoridades temen un salto masivo de la valla de hambrientos de oportunidades y promesas.  ¿Dónde está la tierra prometida?

2 comments

  1. Marina

    En primer lugar decir que suscribo totalmente lo que se dice sobre la Sala Cuarta Pared. Un gran espacio con interesante programación y una labor, de más de 30 años, imprescindible en la escena teatral de este país.
    Sobre En defensa decir que el texto de Lola Blasco es un mensaje-denuncia que todas y todos (o casi) los que vivimos en este país sabemos, sufrimos y odiamos. Esa denuncia, en principio, me parece necesaria lanzarla desde la escena o cualquier disciplina artística.
    La puesta en escena me parece antigua, como una perfomance de los 80. Aburrida, plana, que no dice nada. Esa denuncia «recitada» no llega más que al intelecto y el teatro es mucho mas que eso.
    Se traen un trajín con los tablones que no tiene ningún sentido, dando la sensación de que ni Lola ni Miquel saben bien lo que hacen. Además de faltarle la suficiente precisión y agilidad para una, al menos, bonita-fluida ejecución.
    Ver como la actriz intenta subir unos pasos sobre las citadas tablas inclinadas con unos tacones de 12cm, que tiene que ser sujetada por el otro intérprete, es un momento realmente desastroso.
    Por otro lado, el acompañamiento sonoro de Paniagua queda sólo en una anécdota, lástima.
    Un rapero, una cantante lírica, muy bien, pero… mal aprovechados.
    Aprecio el trabajo y esfuerzo de todo el equipo, pero no puedo darle a este montaje más que un 3.
    Saludos

    • G. Mandi

      |Author

      Marina gracias por tu aportación y disculpa que no hayamos podido actualizar tu comentario hasta hoy. Tu reflexión es muy interesante. Discrepo de tu opinión sobre la puesta en escena; creo que el montaje consigue evocar imágenes potentes, aunque de forma irregular. Pero estoy de acuerdo totalmente contigo en que se da una «intelectualización» del hecho teatral. Esto es lo que quería expresar cuándo hablo de que esa reflexión está muy apoyada en la tensión dialéctica.
      Por lo que al final el discurso, la idea central (por muy definida que esté y llena de coherencia, insisto) se difumine.
      Gracias de nuevo, por contribuir, Marina. No dudes en contactarnos para cualquier duda o comentario que quieras hacernos. Es siempre un placer contar con lectores que se comprometen con el teatro.

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