El maestro de danzar - Masteatro

El maestro de danzar

El maestro de danzar

Ficha Técnica

Compañia: Teatro de Fondo

Reparto:

Vicente Colomar
Eva Higueras
Maya Reyes
Pablo Huetos
Javier
Román
César Sánchez
Rafael Ramos de Castro
Gemma Solé, Olga Mata

Ficha
técnica/artística:
Almudena Vello (espacio escénico y vestuario)
Rafael Echeverz (iluminación)
Raquel Pastor (coreografía)
David
Velasco (dirección musical)
Ángel Luis Ojea (ayudante de dirección)
Pablo Huetos (producción)
Vanessa Martínez (dirección escénica).
Músicos:
Beatriz Amezúa (violín)
Juan Bautista Llorens / Isaac Poulet
(violín)
Ana Álvarez (viola de gamba)
Ramiro Morales (laúd)

Sinopsis

Amor y humor en media punta

El incombustible genio creador de Lope de Vega esconde en sus
alforjas delicias admirables. Una de las más notorias y menos
representadas es El maestro de danzar (1594), una pieza de
juventud, una delicatessen casi desconocida cuyo original se
encuentra en Praga y que fue llevada a la escena cuando Lope apenas
contaba treinta años. Pero no hay nada en La dama boba o en El
perro del hortelano
que no nos ofrezca la eficacia teatral de
este maestro de danzar que rezuma frescura y ganas de jugar, esta
parodia sobre el discurso del amor cortés en labios de dos galanes que
teorizan sobre él mientras las amadas, dos figuras femeninas poderosas y
candentes, dos mujeres llenas de deseo y decisión, reducen al chiste
la palabrería impostada de sus amantes. 

Tiene todos los ingredientes de la comedia de enredo, la intriga
derivada del equívoco del mensaje, los lances de amor, escenas de
celos, duelos cómicos y palizas articulan el aparato cómico con
precisión casi matemática, con el equilibrio de una pirueta. Pero la
estructura del maestro se afianza inteligentemente sobre el pilar de la
música y la danza; los instrumentos, los bailes, los lenguajes sirven
de artimañas y códigos para encubrir, proteger y prestar metáfora e
imágenes a la conquista amorosa y toda su peripecia de requiebros; sólo
la danza, su codificación estricta y significante, el roce sensual de
las manos y el aliento que roza los cuellos son capaces de expresar las
verdaderas pasiones de los personajes en un mundo tan hermético y
lleno de convenciones que casi impide respirar, el maestro desmantela
la rigidez de sus cuerpos y sus mentes y les enseña a gozar de la
comunicación emotiva.

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