Crítica "Priscilla, el musical" - Masteatro
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Crítica «Priscilla, el musical»

La vida es igual que una obra de teatro, la única diferencia es que la vida es un estreno continuo y no puedes corregir los errores.” (Anónimo)

Luces leds, color , energía, trajes deslumbrantes, buenas y archiconocidas melodías que empapan el ambiente y te hacen removerte en la butaca, tres ángeles sobrevolando la escena y sus magníficas voces, un lenguaje informal, directo y que está por encima de todo y de todos, porque no entiende de censuras; un autocar giratorio, un zapato de tacón gigante y una historia.

Una historia real, cercana, tierna, que despierta la empatía hacía un colectivo incomprendido, denostado y repudiado la mayoría de veces. Una historia de amor, sinceridad y respeto de un hombre hacia una mujer y viceversa; de un hombre hacia su hijo; de un hombre hacia otro hombre, pero por encima de todo eso, una historia de AMOR, sí, en mayúsculas, porque el amor no entiende de condiciones ni excepciones. Eso es Priscilla.

Una historia de amistad, de supervivencia, de aceptación y superación, tanto personal como social y sobretodo, el claro ejemplo de que aquello que nosotros tomemos y adoptemos con normalidad en nuestra vida, quedará como un legado de tolerancia e integración para la vida de nuestros hijos, y eso, es el mayor regalo que podemos ofrecerles…una educación emocional, más allá de comprarles móviles, tabletas y demás utensilios que simplemente son cosas materiales destruibles. Pero los sentimientos, esos perduran de generación en generación.

La historia de Marion, Tick y su hijo no relata nada nuevo que no hayamos visto otras veces, pero si relata el punto de vista tan blanco e inocente que un niño puede tener sobre una situación “atípica” si nosotros contribuimos en ello sin mediar ni coaccionar en sus respuestas naturales. Impresionante el abrazo entre padre e hijo en la función, el que escribe se emocionó, quizás porque después de 24 años de ausencia coincidiré en pocos días con el mío. Llamémoslo casualidad, pero una casualidad hermosa…¿no creen?

Me gustaría destacar, el enorme trabajo que hace el elenco de esta función. Francamente, en muchos momentos y sin menospreciar el laborioso trabajo escénico que hacen los personajes principales, ellos son los verdaderos protagonistas.

El musical está de moda y francamente sé de lo que hablo, empecemos a valorar el género en nuestro país como se merece.

Me despido con una cita de Marion (y cito textualmente): “Mucha pestaña, mucha mierda, mucho tacón… y arriba maricón”.

Y recuerden que…el espectáculo siempre debe continuar.

¡Arriba el telón!

Nuevo Teatro Alcalá. Sin fecha de salida.

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