Crítica No passa cada dia que algú ens necessiti - Masteatro
Cerme Portaceli dirige No passa cada dia que algú ens necessiti

Crítica No passa cada dia que algú ens necessiti…

En grupo, que no en equipo.

¿Sabéis ese típico trabajo grupal en el que, después de repartir los apartados, no se vuelve a quedar hasta poco antes de la presentación? En él, cada miembro elabora como puede su parte para finalmente volcarlo todos en un mismo proyecto, que resulta poco cohesionado. Algo así es lo que ocurre con No passa cada dia que algú ens necessiti (de fet no és gens habitual que algú ens necessiti), un cajón de sastre de lecturas dramatizadas, música, danza, vídeo y pinturas hechas en directo.

El contenido, una selección de textos de ámbitos y épocas diversas que comparten algún aspecto del confinamiento, entendido este de forma muy amplia. Desde la peste, la guerra o el aislamiento de los presos hasta el análisis de la pérdida del ritual colectivo o de la importancia del hogar como concepto. Incluso hay cabida para una adaptación de la fábula de la hormiga y la cigala centrada en la trata de personas. Además de textos, también hay momentos para otras disciplinas como la danza de Sol Picó, pero todo ello como una sucesión inconexa. Mientras tanto, en la pared, videocreaciones o pinceladas realizadas en directo, una especie de reinterpretación creada por Miquel Àngel Raió. 

El espectáculo, dirigido por Carme Portaceli, ha sido creado en las difíciles condiciones del confinamiento y se nota. Por un lado por las escrupulosas medidas de seguridad – actores con mascarillas florales cuando no hablan y micrófonos recubiertos de plásticos desechables-. Pero no solo por eso. Sobre el escenario, una veintena de artistas, habituales colaboradores de la directora, repartidos por el espacio, actuando por turnos y acompañando de diversas maneras, algunas bastante pobres, la acción principal. El conjunto resulta irregular, con algunos momentos más interesantes que otros pero dejando la sensación de no tener un hilo o evolución. Un ejemplo muy claro son los dos temas que interpretan The Sey Sisters que, acompañadas por un piano en directo, logran alguno de los momentos más emocionantes de la noche. Y sin embargo tiene forma de pegote, como si de un descanso con minutos musicales se tratara.

El trabajo de movimiento con el que acompaña sus fragmentos Ferran Carvajal o el final, en el que Nao Albet recupera su trabajado personaje de Esperant Godot, esta vez junto a Eduard Farelo, son algunos de los destellos más luminosos. Pero lo cierto es que el resultado global se queda en intrascendente, una de esas experiencias que llegan y se van sin pena ni gloria.

No passa cada dia que algú ens necessiti (de fet, no és gens habitual que algú ens necessiti). Teatre Grec, 4 y 5 de julio. Grec 2020. Dramatúrgia: Albert Boronat, Judith Pujol y Carme Portaceli. Dirección: Carme Portaceli Intérpretes: Carme Conesa, Carlota Olcina, Inma Cuevas, Gabriela Flores, Pilar Matas, Rosa Renom, Carlota Ferrer, Jordi Collet, Ferran Carvajal, Nao Albet, Borja Luna, David Fernández Fabu, Mohamed el Bouhali, Eduard Farelo, entre otros. Interpretación musical en directo: The Sey Sisters (Edna, Kathy, Yolanda) Danza: Sol Picó. Espacio escénico: Paco Azorín. Diseño audiovisual: Miquel Àngel Raió. Vestuario: Carlota Ferrer. Coreografía: Ferran Carvajal. Iluminación: David Picazo. Banda sonora: Jordi Collet. Ayudantía de dirección: Judith Pujol. Fotografia: Geraldine Leloutre

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *