Crítica de "La Nit", basada en el texto de Koltès - Masteatro
La Nit

Crítica de «La Nit»

Guillem Gefaell está en racha. Mientras en la Atrium se está representado Dramaburg, montaje que cuenta con su d dirección, él se encuentra en el Teatre Akadèmia interpretando La nit, un monólogo a dos voces a partir del texto de Koltès en el que ha trabajado durante tres años. Pese a que el primer texto es totalmente contemporáneo y el segundo tiene 40 años de historia, ambos montajes tienen algo en común: rebosan poesía e incomodidad en contenido y forma.

Se apagan las luces y se hace un silencio largo. Aparecen los dos actores vestidos de negro, en una escenografía vacía. Y entonces empiezan a moverse. Lo hacen de forma independiente, guiados cada vez por una parte distinta del cuerpo. Ahora manda una pierna y el cuerpo se desplaza detrás. Ahora dirige el codo. Ahora la cabeza. Y así con cada músculo y con cada hueso. Sin prisa pero sin pausa. Los personajes se dejan llevar por su instinto. Se buscan sin encontrarse  durante un largo rato en el que lo único que se oye son sus pasos y sus respiraciones. Hasta que finalmente se encuentran. Y entre susurros, empiezan a hablar.

Sin un argumento claro más allá de un encuentro entre dos personajes, De noche justo antes de los bosques es una poesía teatral en la que dejarse llevar resulta más apetecible que intentar darle un único significado. Esta premisa se intensifica de sobremanera en esta versión encabezada por el director Moreno Bernardi. Más que andar y recitar, Gefaell y su compañero de escena David Menéndez se mueven al son del texto, dando musicalidad a cada palabra y a cada movimiento con un esfuerzo físico más que notable y un ritmo que oscila entre el sosiego y el dolor.

En este contexto, evocaremos sensaciones relacionadas con el amor, con la lucha y la camaradería en medio de una sociedad que avanza impertérrita hacia la individualidad y el pasotismo. En el caos de una ciudad apenas iluminada, el (los)  personaje(s) busca(n) un compañero, un igual, un amigo tal vez. Ser parte de algo más grande que el individuo, de un sindicato internacional que le(s) proteja de todo lo que le(s) hace sentirse ajeno(s), extranjero(s) a la sociedad. Podemos quedarnos quietos y seguir solos en línea recta. O podemos desviar el rumbo y preguntarle al prójimo si quiere luchar y unirse a nuestra locura.

La nit, basado en De noche justo antes de los bosques de Bernard-Marie Koltès. 

Dirigida por Moreno Bernardi.

Interpretada por Guillem Gefaell y David Menéndez.

Hasta el 19 de junio en el Teatre Akadèmia.

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