El quinto invierno de Mal Pelo dos bailarines a escena

Crítica de ‘El Quinto Invierno’ de Mal Pelo

El quinto invierno de Mal Pelo llega al Teatro Cuyás con una única función. Es la primera vez que Mal Pelo se programa en Gran Canaria y sus dos componentes Pep Ramis y María Muñoz, están muy felices de estar en la isla.

Ésta compañía creada en 1989, llega con una nueva propuesta al Las Palmas; aunque no es tan nueva, desde su creación en 2015 El quinto invierno continua girando casi tres años después.

Bajo la dirección de Ramis, Muñoz y Jordi Casanovas se pone en escena ésta pieza de danza, donde dos seres maduros y solitarios, por momentos, se unen en un espacio totalmente níveo del que no pueden escapar. El suelo de linóleo se une a una pared de fondo que se acerca a proscenio y se aleja, dando más espacio a los bailarines, en distintos momentos de la escena (aunque no es usada para proyectar imágenes en él, salvo una vez). Los bailarines van de negro, con sendos pantalones y chaquetas contrastando con el marco que los engloba y descalzos.

El quinto invierno de Mal Pelo ha trabajado finamente el espacio sonoro, donde también hay silencio, sonidos, pasos,… La banda sonora es muy importante en esta pieza, donde Fanny Thollot la ha ido creando y la bella voz de Alia Sellami pone los momentos más brillantes. También hay melismas del Niño de Elche, pasos de Israel Galván y Ramis y voz hablada (en off) de la propia Muñoz.

El texto también ha sido un punto de partida importante para toda la creación de la pieza El quinto invierno de Mal Pelo. Fueron a casa de Erri de Luca antes de empezar a trabajar y él les escribió una pieza de teatro así titulada. Construyeron la danza con esta obra bajo el brazo y también con revisión de escritos anteriores del autor. Así quedan una serie de textos sueltos que se entrelazan con la danza, muchos de ellos en francés. Entre ellos éste: lo más importante es que inclinemos la nuca hacia la tierra y le dediquemos más atención a ella que a los hombres. ¿Oyes el ruido de la guerra? De una cualquiera, siempre hay alguna ¿verdad? (hay momentos en la pieza que parecen cautivos, detenidos durante una persecución en una guerra y que los retienen sin explicaciones). O: Dicen que la vida humana dura como la de tres caballos. Hace mucho tiempo que enterramos al primero. Hoy es el día antes de la felicidad, hoy nace nuestro tercer caballo (un trabajo de escucha, de miradas, teniendo al cuerpo como herramienta principal. Cuerpos ya maduros en la danza, con mucho peso hacia la tierra y pinceladas de esa ligereza que intenta tirar hacia el cielo, pero que es cada vez menor).

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