Crítica de Wicked - Masteatro

Crítica de Wicked

Otra vez hemos salido de Barcelona para fijarnos en las propuestas escénicas que se desarrollan en los aledaños de la capital. Esta vez la protagonista es una bruja amateur con talento que logra poner en jaque a todo un reino gracias a una voz afinada, penetrante y cargada de horas de entreno. Se trata de Élphaba, la bruja del oeste del musical Wicked que se ha representado durante unos días en el Espai Àgora en Sabadell. El elenco de la función no era profesional, eran alumnos de la escuela Off Sabadell, una escuela pequeña que ha nacido a partir del antiguo Taller de Teatre Musical que se impartía allí mismo durante diez años.

Durante este tiempo el actor Ferran Guiu fue moldeando gente apasionada por el teatro pero con otras ocupaciones profesionales alejadas de los escenarios. Su target era esta gente que una vez terminada la jornada laboral aún le sobraban fuerzas para jugar a ser actores. Pero con el tiempo el taller ha ido creciendo la demanda se ha incrementado y Ferran y el resto de equipo se vieron obligados a crear una pequeña academia para no profesionales donde se imparten distintos cursos para poder recoger las máximas inquietudes artísticas de los alumnos en un total de cinco talleres para alumnos que van de los 8 años a adultos.

El taller que más éxito tiene sin duda es el musical. Su objetivo, dar las máximas tablas a los alumnos para que aprendan a dominar su voz y a interpretar y bailar las canciones que canten. Sin presiones, no son profesionales, el espíritu es el mismo del taller: a partir de la ilusión y la voluntad de los alumnos, de una manera desenfadada se aprende a trabajar la voz y a interpretar. Estos cursos además se dan de noche, de nueve a once de la noche para que los alumnos puedan conciliar su vida laboral y familiar con su hobby artístico.

Detrás del proyecto hay profesionales del género (muchos de ellos han estado detrás del aplaudido proyecto de La festa salvatge) como el mencionado Ferran Guiu, actor de musicales y productor; Anna Valldeneu, directora musical y cantante; Esther Lucas, coreógrafa y bailarina; Isa Mateu, actriz y cantante; y Alexandra Morales, cantante y vocal coach. Toda esta gente moldean a sus alumnos a través de una obra. La motivación es la de montar un espectáculo musical que se represente en el Espai Àgora, un bonito café teatro donde los actores quedan a un palmo. Teatro de proximidad. Así este año los distintos grupos han montado el musical Wicked, que aún sigue triunfando en la cartelera de Broadway.

La historia le sonará a más de uno. Una joven que nace con el cuerpo de color verde, Élphaba, se matricula en una academia de magia donde desarrollará su talento. Allí siente el rechazo de muchos de sus compañeros incluido el de Glinda, una chica de buena familia, más preocupada por lucir bien que por sus estudios. Pero ciertos acontecimientos acabarán por hacerlas amigas y terminar conociendo al admirado Mago de Oz, el gran mago que reina el Imperio. Así pues esta obra recrea la historia de la bruja del oeste del Mago de Oz, aquella popular historia que se pasó al cine con la magnética presencia de Judy Garland en el papel de Dory, quien no aparece directamente en Wicked, pero sí que tiene su aportación decisiva.

Wicked es un musical creado por Stephen Schwartz con libreto de Winnie Holzman. Las canciones son de corte clásico, con grandes orquestaciones, distintos números corales, algunas baladas y un par o tres de canciones enérgicas, que marcan ciertos parajes de la historia. Y en el Espai Àgora, estos jóvenes y adultos intérpretes amateurs lucieron bien sus personajes, dentro de sus limitaciones y sin pedir peras al olmo, y supieron cantar sus canciones con toda la buena fortuna que las brujas les dieron. Cabe decir que debido al volumen de gente que eran en el curso había cuatro elencos diferentes (con alguno que repetía) para cada día de función. Pero estos talleres sirven para ver el esfuerzo de un colectivo y del profesorado que hay detrás y descubrir alguna perla vocal que bien moldeada a lo mejor se podría sentir en algún espectáculo profesional. Estas voces son el caso de la Élphaba que escuchamos, interpretada por Bruna Feliciano, con una gran y potente voz que supo defender bien el tema más difícil, Defying gravity. Y también la de Glinda, quien la supo interpretar Eva Calderón con una bonita tesitura lírica que le da el contrapunto ideal a la voz más fuerte de Élphaba.

Sin duda, en Off Sabadell se pueden gestar grandes voces para que los productores de futuros musicales las puedan tener en cuenta. aunque este no es objetivo, allí se viene a desconectar,a a disfrutar, a dejarse ir mediante las grandes canciones de los musicales. Allá se  va a revivir Broadway, o más bien el Off Broadway.

 

Wicked  de Stephen Schwartz 

Dirigido por Isa Mateu i Ferran Guiu. 

Dirección musical de Anna Valldeneu. 

Interpretada por Bruna Feliciano, Eva Calderón, Míriam González, Mª Dolors Lozano, Marc Ibarz, Joan Carles Cusidó, Carlos Rubio y Pere Villaró. 

Musical 

En el Espai Àgora el 15 de junio  

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