Crítica de 'Volumen 3 Penteatre Atòmic' - Masteatro

Crítica de ‘Volumen 3 Penteatre Atòmic’

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En Madrid bien saben lo que es el Microteatro. En Barcelona también pues ya hay algunas compañías que llevan tiempo iniciando proyectos de esta índole: teatro breve, piezas que son escenas de quince minutos que se representan en sitios tan inverosímiles como un bar, unos lavabos o el hall de unos cines. Esta es la idea base también de Pentateatre Atòmic, una compañía que ofrece sus piezas a un precio asequible y que buscan la complicidad del público a través de la proximidad, el gesto y la palabra. Este invierno y durante dos semanas los chicos de esta compañía se han instalado en la Nau Ivanow para ofrecer un recorrido teatral a través de distintos espacios de la casa de los cuales solo uno está habilitado como sala teatral. Una experiencia nueva, fresca y de largo recorrido.

El nombre de Pentateatre Atòmic, aunque rimbombante, no es baladí, pues sintetiza bien la idea del proyecto cinco historias tan pequeñas, que funcionan como átomos dramáticos, historias pequeñas que guardan grandes conflictos.  Esta gente empezó su andadura en un bar del Eixample, el Vinsiteca. Fue el 2 de julio de 2011. Se utilizó la cocina, dos comedores y los almacenes del local como las salas donde se desarrollaban simultáneamente las cinco historias dramaturgas. En cada espacio se ubicaban a diez personas. Así se podía llegar a hacer cinco grupos de diez personas que iban haciendo la gincana. Ahora van a por el tercer proyecto y la dinámica es la misma, cinco historias, cinco espacios, cinco grupos. Este año han decidido dar una mínima premisa argumental para unificar el tono en las cinco piezas: la crisis.

En el teatro siempre hay un orden cronológico, pero en este proyecto es alterable. Pues uno puede empezar por la primera pieza en el programa como en por la tercera o cuarta, depende del grupo en que se encuentre. Este cronista tuvo la suerte de empezar por el orden del programa. Y lo digo por que El Paco Donald  sin duda es la mejor forma de entrar en este juego. En una sala desnuda sin escenario se nos presenta un tipo medio desnudo, gordo, con una de estas panzas rebosantes criadas con devoción. Es Paco Moreno, un secundario de lujo en algunos de los mayores éxitos cinematográficos de nuestra cartelera: Rec3, The Pelayos, El Cuerpo,… Aquí pero el hombre desnuda sus miserias, sus sensaciones como actor, su oficio que tanto sufrimiento le cuesta pero que tanto ama y que pretende que descubramos. Así, en interlocución directa, sin ninguna pared, el actor habla y se mezcla con sus diez espectadores, haciéndoles salir y sentir el flipe de sentir-se actor. Divertido, entrañable, verdadero. Una buena manera de empezar el juego.

Luego llega el drama, la ternura y la emoción sincera. Cabe decir que este tipo de teatro, donde uno siente masticar las palabras, donde la mirada del intérprete es más cercana que nunca, tiene más facilidades para crear emociones que el teatro más alejado donde los actores tienen que hacer más grande el gesto y la palabra. Y en Crisis de Marc González de la Varga (uno de los fundadores de la compañía), la historia de Asunción, propietaria de un teatro agonizando por la crisis y Harpo, el mudo encargado de la limpieza, es la más emocionante de todas. La historia es sencilla, una cena sorpresa de cumpleaños donde se recordará el pasado, donde se criticará el presente y donde se proyectará un futuro esperanzador, indefinido y cambiante. Y en esta crisis reconocemos la verdad del dolor en los ojos de los actores, inmensos los dos, Alzira Gómez y Albert Eguiazábal.

La tercera obra se trata de El séptimo chakra de Raül Z. Méndez y ocurre en la última planta, en la Sala Piano, donde una mujer yace durmiendo en una cama mientras escucha el Sympathy for the devil de los Rolling. Es una enferma terminal de cáncer y recibe la visita de un extraño personaje vestido de gurú hindú que viene a abrirle los chakras para sanar su dolor. Es una pieza dinámica, cómica, bien trabajada y donde la enferma peca de indulgencia y de buenismo delante el tonto embaucador. Divertida y con un apunte crítico hacia la situación actual para los actores que tienen que apañárselas como sea para sacar cuatro euros.

El cuarto plato es frío pues toca tomarlo en la terraza donde un científico trasnochado recibe una visita inesperada de un hombre que quiere hacer uso de su invento: la máquina del tiempo. Se trata de La nit dels petons, una pieza cómica también y que es la más floja de las cinco. A pesar de todo tiene a dos actores con vis cómica y con unos pantys muy adecuados para el futuro, y algunos gags graciosos como el referido al gato.

Y al final está la firma invitada, la del Premio Butaca al Mejor Montaje de pequeño formato por Sé de un lugar, Iván Morales. Este joven pero ya experimentado actor y dramaturgo presenta en este tercer volumen de Pentateatre Atòmic un texto subversivo, una tomadura de pelo delirante que en su nombre ya da pistas, Títol per determinar. Morales da voz a tres actores, Ferran Terraza (curiosamente otro que ha pasado por una de las pelis de  Rec), Carmela Poch i el marciano Sergi Sanmartín. La historia o lo que pretende ser tiene sentido más que nunca en su espacio, un zulo estrecho y bajo con pinturas en las paredes y con una pizarra con espacios vacíos que llenar. Esta pieza, cerrando el círculo como en la primera, también pide la implicación directa del público. Tres terroristas, tres actores que buscan a un líder que les guíe en este negro mundo tan atenazado por una crisis que ha enloquecido a los hombres. Una burla, una parábola del peligro de los totalitarismos en épocas oscuras. Una creación con el sello tan marcado de su director.

Cinco obras de intensidades varias pero que dejan muy buen sabor de boca para ver la creación a un palmo tuyo. El microtetaro es sin duda una buena solución para los tiempos que corren. Larga vida a éste y a los de Pentateatre Atòmic.

Volumen 3 Penteatre Atòmic: El Paco Donald, Crisis, El Séptimo Chakra, La nit dels petons y Títol per determinar de Marc Gonzélz de la Varga, Raül Z. Méndez y otros autores.
Dirigido por Josep Mª Riera, Marc González de la Varga, Iván Morales y otros.Interpretado por Alzira Gómez, Albert Eguiazábal, Ferran Terraza, Josep Mª Riera, Sergi Sanmartín, y otros.
Microteatro de comedia y drama.
Hasta el 17 de febrero en la Nau Ivanow.   

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