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Crítica de Venus in Fur

Crítica de Venus in Fur

Hace un mes que terminaban las funciones en Broadway, donde permanecía des del pasado otoño de 2011. Venus in Fur de David Ives tuvo un gran éxito de público y aún más de crítica a merced de un texto ágil, inteligente y que ofrecía algo diferente. Todo eso lo debían saber Héctor Claramunt, el director y Joel Joan, el actor, quienes ya hace tiempo que se les metió entre ceja y ceja adaptar este texto cuanto antes. Han sido rápidos y ágiles pues en breve llegará a las pantallas del cine una adaptación realizada por el genial Roman Polanski. Pero las prisas no han mermado la calidad de la propuesta y el resultado es un thriller interesantísimo que nos sirve además para descubrir una potente actriz: Meritxell Calvo.

La obra de Ives es un thriller con tonos cómicos, al principio, con una precisa oscura degradación. Àlex Novak es un escritor que ha adaptado para el teatro la novela Venus in Fur de Leopold Von Sacher-Masoch, que sentó las bases del sadomasoquismo. Lo encontramos al final de una dura jornada de casting para encontrar a su actriz protagonista, su Vanda Von Dunayev. Está recogiendo cuando se presenta una última actriz apresurada, de verbo atropellado y vestuario dudoso que le pide que le haga la prueba. Esta chica, que no está en la lista, logra su cometido y ahí empieza el juego. La transformación de la chica es radical; Novak cree haber encontardo su actriz. Pero la prueba va más allá, mucho más allá.

El texto del dramaturgo americano es un inteligente engranaje, un juego dialéctico de poderes, una guerra de sexos, pero no sólo eso. Esta obra es otro ejemplo de metateatro, donde la ficción que se representa se inmiscuye de manera brutal en la realidad y pasa del sentido metafórico del sadomasoquismo al más figurado, de consecuencias irreversibles.

Sin duda, el autor trabajó los diálogos con precisión, remarcando las frases que marcaban un giro en la relación de los dos personajes, y así, gradualmente, va desequilibrando la balanza de poderes. El mecanismo es sin duda una gran idea: un casting, donde las relaciones de poder entre dominador- director y dominada- actriz son muy visibles. Pero esta mujer, esta chica deslenguada, sacada de un agujero de la calle, es una manipuladora que va sembrando primero la duda inocente, para debatir e imponerse definitivamente a través de la Vanda que interpreta y de la Vanda que es (no en vano, la actriz se llama igual que su personaje).

Hay que aplaudir también la reflexión que da sobre el feminismo y el machismo, sobre como a través de una ficción dentro de otra se critica la autoridad y la victimización de los géneros. Es ésta una venganza de la mujer al hombre que la quiere degradar, que la subyuga? Qué representa el sadomasoquismo, una  humillación para el torturado o para el que tortura?

Esta es una historia que requiere la presencia de una buena pareja de intérpretes y los tiene. Joel Joan aún empezando con sus tics propios va ganando a medida que va cediendo la soberbia del personaje. La revelación está en la actriz casi desconocida Meritxell Calvo, quien dota de fuerza y frescor jovial a sus dos Vandas. Sin duda este personaje es una perita en dulce para cualquier actriz, con multitud de matices y tiene tres transformaciones, tres cabezas para un mismo rol. Se debe añadir a las dos composiciones de Vanda, la de Venus. En un momento de la obra, cuando la actriz cada vez está ganando más terreno sobre el director, le propone una escena del libro en que se le aparece la divinidad del amor, Venus. Sin pudor, la actriz se desnuda y se transforma en la pérfida diosa. Calvo lo borda y desprende muy buena química de Joel Joan, a quien se le deba atribuir junto con el director Héctor Claramunt el acierto de haber confiado el rol en esta actriz casi desconocida. Ah, por cierto, como si fuera una anécdota más, Calvo fue la última persona que se presentó al casting para Vanda. Una coincidencia perversa.

Es una lástima que Venus in Fur esté tan poco tiempo en cartelera pues se merece una larga estada en el Goya. Esperemos que este thriller metateatral, con altas dosis de tensión psicosexual, pueda ser reprogramado.

 

Venus in Fur de David Ives 

Dirigida por Héctor Claramunt 

Con Joel Joan y Meritxell Calvo. 

Thriller piscosexual. 

Hasta el 5 de agosto en el Teatre Goya 

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