Crítica de 'Una relación pornográfica' - Masteatro

Crítica de ‘Una relación pornográfica’

Hace un par de siglos Gustavo Adolfo Bécquer ya nos expresaba, en su exigua Rima XXX, cómo el miedo y el orgullo podían sacrificar una relación de amor. En 1999 el escritor belga Philippe Blasband escribía “Une Liaison Pornographique” con un leitmotiv similar al de nuestro poeta. Ese mismo año Fréderic Fonteyne dirigía la versión cinematográfica del texto con Sergi López y Nathalie Baye como pareja protagonista.

Ahora el texto vuelve a interpretarse pero, en esta ocasión, entre las bambalinas de los teatros españoles. Manuel González Gil, autor y director argentino con una trayectoria de más de treinta años, firma esta adaptación teatral de “Une Liaion Pornographique”. En España ha dirigido montajes como “Made in Argentina”, “Hoy, el diario de Adán y Eva”, “Gatas” o “Por el placer de volver a verla”. Su última obra, “Una relación pornográfica”, ha recorrido gran parte de la geografía española durante los últimos meses y acaba de aterrizar en las tablas madrileñas.

Pastora Vega y Juan Ribó interpretan a una Mujer y un Hombre; una pareja de amantes cuyos nombres no se desvelarán intencionadamente durante toda la representación. La historia es mínima, sin pretensiones ni adornos; unos anónimos se conocen por un anuncio de contactos de un periódico. Ella desea hacer realidad una fantasía sexual, oscura y escandalosa que nunca será revelada al espectador. Desde el primer momento mantienen un acuerdo tácito de no franquear la realidad del otro, de no airear nada de su vida que pueda contaminar su idilio sexual. De este modo, descubriéndose en encuentros cada vez menos espaciados, la pareja se aísla y se aleja de su convencional mundo para vivir sólo el uno para el otro. Inconscientemente, conociéndose desde el principio con el alma desnuda, llegan a amarse de una forma tan pura que no pueden soportarlo y eligen regresar a sus convencionales vidas. A partir de este momento, la pareja comienza a revivir esta historia con continuos recuerdos. “Lo que permanece después de una historia de amor no es el amor, sino la historia”, manifiesta Manuel González Gil.

Para plasmar la historia de amor y su posterior recuerdo es necesario jugar con un recurso típicamente cinematográfico, el flashback. Para ello, el director coordina sabiamente la puesta en escena. Juan Ribó y Pastora Vega rememoran su idilio flanqueando ambos lados del escenario, creando dos espacios independientes a modo espejo. Una voz en off  asume el rol de psicoanalista o entrevistador para exponernos la diferente versión de cada uno. Este recurso de voz en off  nos acompaña durante toda obra introduciendo así los flashback que narran las vivencias de la pareja. No hay que ignorar la nacionalidad del texto, precisamente esos trucos crean una atmósfera intimista, tan propia del cine francés en el que el protagonista parece confesarse ante el espectador. Pastora Vega y Juan Ribó consiguen así alcanzar un estrecho vínculo con el público que los acompaña desde su primer fervor hasta su último miedo.

“Una relación pornográfica” permanecerá en el Teatro Lara hasta el próximo 10 de octubre.

Rima XXX
[…]Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: — ¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: — ¿Por qué no lloré yo? […]

Gustavo Adolfo Bécquer

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