Crítica de 'Toc Toc' - Masteatro

Crítica de ‘Toc Toc’

Lleva más de tres meses en cártel y casi llena toda la platea. Pero eso en el Borràs es bastante normal. Este teatro está acostumbrado a programar éxitos de taquilla, comedias populares que conquisten el público barcelonés des de su inicio hasta la última función. Ha sucedido des de tiempos pretéritos con L’estranya parella de Paco Morán y Joan Pera que consiguieron el record de nueve temporadas en cártel y más de 14.700 funciones o con la irresistible comedia de Pel davant y pel darrera de Neil Simon. Queda claro pues que el criterio del Borràs es básicamente apostar por un teatro de comedia popular para entretener al espectador, una de las máximas aspiraciones que ha de tener el teatro. Y Toc Toc cumple a rajatabla este criterio y tiene pinta de tener cuerda para rato.

La comedia es fácil, pero compleja. Tiene que tener un ritmo rápido, donde las acciones se sucedan una detrás de provocando una serie de consecuencias que afectan a los personajes que reaccionan de una forma exagerada, hasta extraordinaria, fuera de lo normal, metiéndose en situaciones imprevisibles, no lógicas y que acaban provocando la risa. La obra escrita por Laurent Baffie y presentada en sociedad el 2005 cumple muy bien estos requisitos y muchos más para el buen desarrollo de una comedia que pueda gustar a todo el mundo. La acción transcurre en un consultorio de un reputado psicólogo especializado en TOC (Trastorno obsesivo compulsivo) y en este cohabitan siete personajes tocados por un trastorno de este tipo. Cada uno con su peculiar manía ha sido convocado por el doctor a la misma hora, pero éste no se presenta. Sólo aparece por allí la secretaria para pedirles excusas y decirles que viene de Londres y que su vuelo va con retraso y que si pueden esperar los atenderá en cuando llegue. La espera enfrentará a los personajes con sus manías exteriorizándolas y creando estas situaciones ilógicas que conllevan el contagio de la risa en el público. Los personajes que empiezan con sus recelos, empatizan y se unen en torno a un tablero del Monopoly y terminan en una terapia conjunta para intentar superar sus propios TOC.

El éxito de esta comedia radica también en el cast de los actores y Catalunya tiene un buen plantel de actores cómicos, de actores que conectan rápidamente con el público. Y sin duda esta conexión la saben hacer sobre todo Pep Cruz y Santi Ibáñez, quienes a pesar de ser una comedia coral, son los llevan el timón de la obra. Los dos tienen los papeles hechos a su medida, Cruz más pausado, más reflexivo, pero con sus momentos de descontrol y Santi, que se enfunda el traje de taxista verborreico y faltón que le queda como un guante. A su alrededor lucen bien Noël Olivé, Mercé Comes (comedianta forjada en La cubana), Anna Moliner y Óskar Ramos. Y de tanto en cuando aparece la enfermera, Isabelle Bres.

Detrás de esta adaptación hay un nombre muy vinculado a la alta comedia, Jordi Galcerán (Burundanga, El método Gronhölm) quien seguro que ha aportado más de una idea o matiz a la obra no sólo des de la adaptación sino en las tareas de dirección que lleva con muy buen oficio Esteve Ferrer, el mismo director del Toc Toc que se celebra en Madrid y curtido ya en otra comedias populares que han conseguido buenos y duraderos resultados.

Da gusto de tanto en cuando echarse unas risas sinceras, sin atisbo de reflexión moral, y así dejarse llevar por el puro despropósito que entretiene y que aleja al público, a mandíbula batiente, de sus propias miserias. A menos que uno resulte tener un TOC. Aunque, si fuera así, a lo mejor llegaría a ser terapéutica y todo. Pero este depende del sentido del humor de cada uno. Al menos lo que sí se puede asegurar es que el autor, Laurent Baffie y el adaptador, Jordi Galcerán, son especialistas en eso del humor.

Toc Toc  de Laurent Baffie
Dirigida por Esteve Ferrer.
Adaptada por Jordi Galcerán.
Interpretada por Pep Cruz, Santi Ibáñez, Mercé Comes, Anna Moliner, Noël Olivé, Óskar Ramos y Isabelle Bres.
Comedia popular.
En el Teatre Borràs sin fecha límite.

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