Crítica de Taxi... Al TNC!

Crítica de Taxi… Al TNC!

Cambio de ciclo en el TNC y al abrir las puertas, una declaración de principios. El nuevo director artístico, Xavier Albertí, recupera en su primera obra programada el género de la revista, un show de variedades de hace poco más de un siglo donde abundaban los canciones interpretadas por mujeres y hombres con poca ropa, con algunas plumas y con mucho humor y ironía. Se trata de Taxi… Al TNC! un espectáculo compuesto de dieciocho piezas, la mayoría musicales protagonizados por actores de primera línea de la familia de este teatro. Con el espectáculo Albertí une pasado y presente de una forma divertida, encarándose a la crisis de la manera más liviana y provocativa.

Durante hora y media y bajo la dramaturgia de Lluïsa Cunillé, Josep Maria Miró i Xavier Pujolràs, se suceden distintos números musicales (no todos) presentados por la gran voz de Jordi Boixaderas. También hay orquestra en directo bajo la batuta de la directora polonesa Wanda Pitrowska que se presenta a sí misma de una manera sugestiva y que esconde otra identidad debajo de su vestido de gala. Cada número es dirigido por un director diferente: Josep Maria Miró (quien este año estrena dos obras en el mismo TNC), Carlota Subirós, Alícia Gorina, Jordi Prat i Coll, Xavier Martínez, Jordi Oriol, Israel Solà, Lurdes Barba, Joan Maria Segura i el propio director artístico del TNC, Xavier Albertí.

El único hilo conductor de la velada es el  buen humor, la astracanada, la sátira y el descaro. El primer número sirve para presentar el tono pícaro, un hombre (Joan Carreras) y una mujer (Anna Sahún) se dan cita en el rompeolas para dejarse llevar por los placeres carnales mientras la canción sólo insinúa sus intenciones. La obra es irregular en su conjunto ya que no todos los números logran arrancar las mismas carcajadas, ni provocan el mismo desconcierto. Aún así hay algunos números que resultan brillantes. Como este Viatge deliciós en que el tenor Antoni Comas y la soprano Claudia Schneider prestan sus preciosas voces a los personajes bíblicos de José y María en un viaje de alto contenido sexual. También nos quedamos con el ritmillo de Fresquibilis sur mer con un elenco espléndido de mujeres destacando Marcia Cisteró i Mercé Arànega; o con los Mali Vanilli, un dúo cómico de cantantes que se hacen pasar por una pareja en el cuplé de Soy Miguelito;  o con la espléndida Carme Conesa, de voz poderosa y presencia expansiva que relata la vida de una protistuta en Flor de vici. El que se llevó la mayoría de los elogios fue sin duda Lluís Homar, capaz de fusionar hombre y mujer en el mismo ser en el ingenioso relato de El cap viu. Brillante y tan natural que parece que haya hecho este tipo de números toda la vida.

Pero en este Taxi… Al TNC! no solamente había cuplés, bailes sensuales y corsés. Estos shows de variedades también podían incluir números de magia o monólogos o contorsionistas. Así se convidó al mago Hausson, habitual de l’Espai Brossa-La Seca quien junto con Lina Lambert de azafata supo deslumbrar al público con sus juegos de cartas y de botellas. Cabe recordar que estos espectáculos también reflejaban de manera jocosa ciertos aspectos de la actualidad. Los guionistas sabían de esto y le montaron un monólogo original e inesperado a Carme Elías, fuera de su registro habitual, para denunciar los cambios urbanísticos de la zona del TNC. Pero sin duda quienes sorprendieron más fueron Animal Religion, un dúo de acróbatas y bailarines. Uno al piano interpretaba El Vestir d’en Pascual de Joan Viladomat, el otro se contorneaba como si fuera un gato. Este hombre animal empieza sobre tacones, se monta encima el piano, salta y hace sus cabriolas, cada una más compleja que la otra. Un número de gran belleza, aunque fuera el más desubicado de todos.

El espectáculo terminó con la irrupción de cuatro de los integrantes de EGOS Teatre, una maravillosa compañía de teatro musical, que se despidieron del público con el pegadizo tema que da nombre a la obra. Y como buen espectáculo de revista al final todos salen a saludar y a cantar los últimos versos. Pero en este caso hay espacio para una última aparición: el taxi. Se abren las puertas de detrás del escenario y por ellas entra un flamante BMW que viene a recoger la enérgica directora, Wanda Pitrowska, una invitada de lujo que ha sabido leer perfectamente los designios de Albertí para lograr un buen, aunque irregular, espectáculo de revista.

 

Taxi…Al TNC! de Lluïsa Cunillé, Josep Maria Miró i Xavier Pujolràs.

Dirigida por Josep Maria Miró, Carlota Subirós, Jordi Oriol, Xavier Martínez y Alícia Gorina entre otros.

Interpretada por Joan Carreras, Anna Sahún, Llorenç González, Mercè Arànega, Carme Elías, Màrcia Cisteró y Lluís Homar entre otros.

Espectáculo de revista.

Hasta el 6 de octubre en el Teatre Nacional de Catalunya.

 

 

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