Crítica de 'Shirley Valentine' - Masteatro

Crítica de ‘Shirley Valentine’

Shirley Valentine
“El teatro no se hace para contar las cosas, sino para cambiarlas”. Vittorio Gassman.

A menudo se puede pensar que una actriz de la talla de Verónica Forqué, está encasillada en ese papel de tontita y simplona sólo porque quizás, casi siempre, la veamos interpretar bajo el mismo registro, personajes que son muy parecidos.

También otros, en los cuales me incluyo, pensamos de ella que como actriz, reúne a la perfección y en sus justas cantidades las dosis perfectas de comicidad y de actriz dramática y que sabe mezclarlo en un exquisito cóctel y servírselo frío al público más exigente; haciendo de ella una cómica muy entrañable y con la que empatizas desde el primer minuto que está en escena. Pues bien, a este segundo grupo, es al que yo me dirijo y les animo a ir a ver esta obra la cuál no les dejará indiferentes.

La Forqué arriesga señores, se sube al escenario 100 minutos, sin nada más que la compañía de su público y una pared; y una roca que le harán de “parteneire”, y le darán las sordas réplicas que sólo su personaje escuchará. Imita voces y se transforma en otros personajes, se mete la mano en las entrañas y mientras hace reír al respetable, nos cuenta una historia sobre una amiga en común que tenemos los seres humanos y que seguro que nos es conocida, la soledad. Esa compañera incómoda que algunas veces nos persigue y que si no es deseada , nos puede hacer sentir tan mal.

¿Y Shirley?, ¿Quién es Shirley Valentine?… Pues Shirley es el retrato de cualquier mujer que un día fue joven, y conoció al amor de su vida; y se casó; y le dedicó todo su tiempo a ese hombre;  y tuvieron hijos; y los vió crecer; y no sabe exactamente qué día, se olvidó de ella misma, de cuidarse, de dedicarse tiempo y hoy, después de un largo trecho recorrido, se despierta de ese largo sueño y se siente vacía, totalmente sola y ya no reconoce a la persona que tiene al lado y él tampoco la reconoce a ella. Y ante esa situación, hay personas que pasarían una eternidad en esa misma tesitura, pero Shirley, nuestra Shirley, se lo juega todo a una carta y se va en busca de la persona que algún día dejó de ser. ¡ Bravo Shirley, eres muy valiente o Valentine!

Y recuerden que…el espectáculo siempre debe continuar.

¡Arriba el telón!

Teatro Maravillas
Intérprete: Verónica Forqué
Dirección: Manuel Iborra

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