Crítica de 'Romeo y Julieta', Laboratorio de Teatro William Layton - Masteatro

Crítica de ‘Romeo y Julieta’, Laboratorio de Teatro William Layton

El Laboratorio de Teatro William Layton se atreve con una de las tragedias más populares y celebradas de Shakespeare, ‘Romeo y Julieta’, una obra inmortal representada hasta la saciedad en los escenarios de todo el mundo. Ante un texto de esta envergadura, tan arraigado en el imaginario colectivo, encarar una nueva adaptación siempre supone una tarea arriesgada, sobre todo si se pretende dar un giro radical a lo conocido hasta ahora. Esta versión, dirigida por Francisco Vidal, se aleja de la estética renacentista con la que siempre se ha asociado esta historia, si bien no llega romper de manera radical con el espíritu de la obra.

Aunque escrita a finales del siglo XVI, ‘Romeo y Julieta’ nos muestra una historia atemporal, que bien podría extrapolarse a cualquier rincón del planeta y a cualquier momento histórico. El amor imposible, el rencor o el miedo son temas de absoluta actualidad, y ésta ha sido precisamente la premisa a partir de la cual nace esta adaptación, que se sitúa en un escenario contemporáneo, donde los jerseys, los trajes y las zapatillas deportivas forman parte del vestuario. En cambio, Francisco Vidal ha decidido mantener la belleza del escrito original, fusionando el enfoque poético del texto con una estética más actual. Esta asociación, al margen de apostillar el carácter universal y atemporal de la obra, no aporta nada especialmente nuevo, ya que la utilización del texto original evita la introducción de nuevos puntos de vista o giros lingüísticos que ayuden a entender por qué dos personas vestidas a la moda del siglo XX se baten en un duelo de espadas.

Si uno consigue abstraerse de esta mezcla o, incluso, aceptarla como algo de real interés, el resto de la obra brilla por un importante dinamismo, con una escenografía sencilla, pero ágil, que posibilita que haya un gran ritmo. La iluminación también es aceptable, así como la puesta en escena y la interpretación. En cuanto al trabajo de los actores, nos quedamos con uno de los personajes secundarios, Mercuccio, interpretado por Antonio de Cos.

Este ‘Romeo y Julieta’ presenta dos momentos bien definidos: una primera parte más cómica y una segunda mucho más dramática, en la que se puede disfrutar de una interpretación más redonda. A medida que avanza la obra van estallando las tensiones acumuladas, y algunos actores que parecían mucho más planos en un principio consiguen dar un interesante giro para salvar la actuación con buena nota, como es el caso del protagonista, Fernando Escudero.

Al final, el trabajo global deja satisfecho gracias a una segunda parte de mayor nivel y a la altura intrínseca del texto, aunque queda lejos del sobresaliente.

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