Crítica de ¿Qué fue de la niña Juanita? - Masteatro
¿Qué fue de la niña Juanita?

Crítica de ¿Qué fue de la niña Juanita?

¿Qué fue de la niña Juanita?

Propuesta no menos que curiosa. Alentado por lo que nos acostumbra Monteagudo, uno va dispuesto a reír a mandíbula batiente, pero el Teatro no deja de ser flecos, retazos de vida, y, como tal, las tablas no se libran de la marea del odio, de la frustración o de la venganza, aunque sean “domésticas“. En esta pieza, que estos días remata la suculenta programación 2011 de esta sala sevillana, la sonrisa se nos dibuja tan pronto como se nos difumina hábilmente. Los episodios de estas “antihermanas” inspirada en el clásico que todos transportamos ayer al teatro, ¿Qué fue de Baby Jane?, no nos reporta humor 100%, sino acidez, sarcasmo con un topping de tristeza. La fórmula magistral que ha elaborado el tándem Monteagudo/Sayago es efectiva y efectista. Aunque el arranque es pausado y resume en un rápido flashback el pasado de la pareja, nos va conduciendo con inquietud a un planteamiento que no se nos antoja divertido, mas truculento. El nivel de interpretación en unos personajes, mitad caricatura/mitad humano, no defrauda. Hay destellos estratégicamente repartidos que aligeran esta venganza “hermanada” con la frustración. Escenografía mimada y llamativa que resuelve ambientes y aporta dinamismo a la casa de las hermanas Cunningham. Sincronización reparto/atrezzo impecable y un público atento al desarrollo y comparando -en el sentido más curioso e intrigante de la palabra- la pieza en sí con el film de la Davis. Guiños puntuales a nuestro cine los cuales, al pasar de puntillas, quedan en un acierto -Marisol nos sonríe desde lejos… Monteagudo recrea y da vida a la arista más esperpéntica de la hermana vengativa (a lo Bette Davis) y Sayago colorea impecable con su voz la cantinela lastimosa de su personaje (a lo Joan Crawford). Humor acaso gris, frío, tan arduo de conseguir como el más negro. Esta fábula se ajusta como un guante a este universo de muñecas rotas, deshilachadas a las que sólo les queda agarrarse a su pasado glorioso que lo trasmutan en un delirio mal llevado para mortificar al ser más cercano.

La puesta en escena ha apostado alto. El clásico hollywoodiense planea como un cuervo sobre la memoria del espectador que trata de ir hilvanando situaciones con las de las divas. El mérito ayer en La Fundición: deconstruir lo anterior, fabricar una fórmula teatralmente válida y la recreación de unos personajes que al menos trastocan nuestra memoria: ¿Y para qué si no está el Teatro? Acaben el año en esta sala y disfruten con un Hollywood alla maniera di Monteagudo.

¿Qué fue de la niña Juanita?
Cía. Manuel Monteaguado.
Manuel Monteagudo, Mª Paz Sayago e Ignacio Ysasi.
Dirección: José Troncoso.
Sala La Fundición. Sevilla. Del al 30 de diciembre.

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