Crítica de Per sobre de totes les coses. Bare, A Pop Opera - Masteatro
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Crítica de Per sobre de totes les coses. Bare, A Pop Opera

Catalunya es una tierra que ama los musicales. Desde los años 80 actores, directores y productores han llevado a escena distintas adaptaciones de los grandes musicales del siglo XX y han ido generando suficiente afición como para mantener una mínima industria. Con el tiempo nuevas generaciones, tanto de creadores como de público, se han volcado en este género aprendiendo de los maestros que empezaron. A medio camino está Daniel Anglès. No es un veterano, pero sí que es un actor y director de teatro musical muy curtido y muy valorado (uno de sus últimos trabajos fue como director asociado en La Bella y la Bestia en París). Daniel usó sus conocimientos para fundar su propia escuela Aules, para formar a futuros intérpretes de teatro musical y impartir clases de canto y entrenamiento vocal. A lo largo de los años esta escuela se ha afianzado como un vivero de artistas que han creado sus propios proyectos. Y entre las paredes de Aules, iniciativa de algunos alumnos, ha surgido el proyecto de adaptar el musical Bare, A Pop Opera de Intrabartolo y Hartmere bajo el nombre de Per sobre de totes les coses. El director escogido, no podía ser otro, ha sido Daniel Anglès y el resultado es excelente y se puede ver en el Teatre Gaudí.

La obra original relata los conflictos de unos alumnos adolescentes en un colegio católico. La historia principal está centrada en Peter y Jason quienes mantienen una relación a espaldas de todo el mundo. Es el último año, los ánimos están revueltos, las hormonas también y las fiestas, el alcohol y las drogas se infiltran en la vida en el internado. Además, en la aula de teatro preparan Romeo y Julieta. Peter anima a Jason, el chico popular del instituto, a hacer el casting para sumarse a la compañía. Jason será Romeo, Peter, Mercutio, y Ivy, la chica popular y la que va con más chicos, será Julieta.

La historia es dura, los dramas que viven los personajes están bien tratados, con toda la profundidad que puede dar un musical íntegro (hay pocos momentos de texto sin acompañamiento musical). Se habla del impacto de la homosexualidad en los años 90 en un ambiente tan castrante como un colegio católico, pero también se habla del hacerse mayor y de tomar aquellas decisiones que marcaran tu vida y la de los demás. Un total de 17 adolescentes se mueven, bailan y cantan por el escenario en forma de cruz (formado por distintos niveles de tarimas, coronado por una más grande que funciona como altar, dejando detrás una pequeño espacio cerrado con unos rosetones que esconde los cinco músicos que tocan en directo) acompañados por tres personajes adultos: el cura, la hermana Chantelle y Claire, la madre de Peter. Pero de estos chicos solo cinco tienen protagonismo en la historia, el trío ya mencionado, Nadia, la hermana de Jason y Matt, el pardillo antagonista. Y es la hermana quien se lleva el personaje más agradecido, una deslenguada chica con sobrepeso que se ve gorda y que se mete con Ivy, la chica popular. Otro drama que hace espejo de la realidad que viven ciertos adolescentes.

Pero sin duda lo que hace grande este musical son las más de treinta canciones que explican el devenir de sus personajes. La partitura compuesta por Damon Intrabartolo bebe de distintos estilos, del pop al rock pasando por la inclusión de la música electrónica en el número de la fiesta. Tanto la historia como la música emparenta Bare con otro musical de reconocimiento mundial, Rent. Para un servidor son igual de adictivos. Pero des de su génesis, en el 2000 en Los Ángeles, Bare ha sido mostrado en teatros de proximidad, no en los grandes escenarios. La calidad de la propuesta pero traspasó fronteras y se llegó a representar en el Off Broadway de Nueva York, en Londres y en multitud de países. Un musical de culto. A Barcelona ha llegado gracias precisamente al flechazo que sintió el joven actor, Mark Flynn cuando lo vio por primera vez en Inglaterra. Al cabo de los años, al conocer a la actriz de musicales Anna Herebia, le inoculó el mismo veneno. De ahí se añadieron Àgata Casanovas , que es ayudante de dirección en la obra, y Marc Gómez, actor también y adaptador del texto al catalán. Este grupo se unieron bajo el nombre de Madam Teatre con un único objetivo: llevar Bare a Barcelona.

Sin duda el trabajo es magnífico y la calidad de los números musicales así como de las voces seleccionadas están al nivel de sus precedentes más directos. Mark Flynn, Jan Forellat, Anna Herebia, Iskra Bocanegra y Marc Gómez, junto con el resto de elenco que actúan más de coro, emocionan y progresivamente muestran más y más sus dotes vocales. Una conjugación perfecta de voces, un casting redondo. El caso de Flynn merece un punto y aparte. Su juventud le favorece para llegar a un nivel muy alto. Tiene muchos momentos donde su interpretación vocal es pura emoción como en el número final con Jason o la llamada telefónica a su madre entre muchos otros. Precisamente hay que señalar las dos mujeres, Ester Bartomeu, la madre y Lucy Lummis, la hermana Chantelle. Sobretodo esta última quien marca el tono vocal más negro con dos canciones magníficas dirigidas a Peter. En una de ellas, una especie de sueño de Peter, la mujer se presenta como un ángel vestido de Madonna cantando una canción con una base que recuerda a Vogue. Un juego original de Daniel Anglès que sustituye la Diana Ross del original por esta icona gay, más actual. Pero no solo se siente la emoción en las voces si no también en las coreografías creadas por Óscar Reyes. En el final, esta danza lenta y sinuosa  que desconcierta al principio se transforma en la confirmación trágica del destino. Precioso momento a cargo del talento de Clara Gispert.

Los musicales tienen una capacidad de emocionar, de conectar con el público y sin duda este musical es un perfecto ejemplo de cómo lograrlo. Y todo gracias a una conjugación de varios elementos. Primero un libreto y una partitura original magistral, luego una adaptación que interpreta el texto perfectamente y finalmente por la implicación de un grupo humano, encabezado por los que tuvieron la idea, que viven con pasión cada respiro y cada movimiento que hacen. Merece más vida de la que en un principio tendrá.

 

Per sobre de totes les coses. Bare, A Pop Opera de Damon Intrabartolo y Jon Hartmere.

Adaptación de Marc Gómez.

Dirigida por Daniel Anglès.

Interpretada por Mark Flynn, Jan Forrellat, Anna Herebia, Iskra Bocanegra, Marc Gómez y mucho más.

Des del 16 de julio en el Teatre Gaudí.

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