Crítica de Nit de Reis - Masteatro
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Crítica de Nit de Reis

Otra obra de Shakespeare coincide en el tiempo en la cartelera teatral de Barcelona. No es casualidad, pues Hamlet, en la Sala Atrium, este Nit de Reis en el Círcol Maldà y los próximos estrenos de Al vostre gust en el Teatre Akademia o Eduard II en el Tantarantana (este último es de Christopher Marlowe) forman parte del ciclo de 4 Mirades/ Shakespeare & Marlowe, donde se recupera a estos clásicos elisabetianos. En este caso es la más que consolidada compañía de Els Pirates quien se encarga de la última comedia de William Shakespeare. La mirada sobre el clásico del bardo inglés es clásica, sin intenciones de modernizarlo. Se trata de versionar la puesta en escena original, la que probablemente vieron en el siglo XVII en el The Globe. Y lo consiguen ya des del principio con la presentación de la obra por parte del bufón, tal como si fuera un juglar.

Detrás de Els Pirates està Adrià Aubert como director y una hornada de actores, algunos más fijos que otros, a quienes sabe sacarle todo el jugo. En esta nueva adaptación shakespeariana todo el peso recae en los actores, en el recitar de los versos, en sus movimientos escénicos y en el cantar de las canciones. Se intuye un trabajo muy lúdico pero concienzudo en los ensayos de la obra. El resultado es vigoroso, con un ritmo que no decae y una ejecución formidable, aunque con algunas irregularidades, por parte del elenco.

La historia es una comedia de enredos muy al estilo del autor y del tiempo, un juego de seducciones y de falsas identidades perpetuado por una serie de personajes con la lengua afilada. La crueldad de sus actos así como de sus opiniones son hilarantes para el espectador pues la lírica del autor es mordaz pero elegante y rebuscada. Son caracteres propios de una buena comedia elisabetiana. El bufón que por encima del bien y del mal se ríe de todos sin ser reprendido sino premiado; el caballero idiota que se sabe idiota y se regodea en su idiotez; el servicio que urde sus tejemanejes para ridiculizar al déspota; y los que luchan por imponer su amor enredados en un triángulo (con un invitado a la trama que se añade a mitad de la obra) de relaciones imposibles. Y un apunte muy moderno para su época, la aparición, un poco encubierta, de un amor homosexual.

El Círcol Maldà es una de estas salas antiguas recicladas en teatro, cuyo espacio es tan pequeño que el público puede sentir la respiración acelerada de sus intérpretes en el mismo cogote. Y no es metafórico. Una de las claves para darle buen valor a esta Nit de Reis está en la movilidad de sus actores a través de toda la sala. Hay cuatro entradas, tres puertas reales y una escenográfica, y los personajes entran y salen sin parar. La idea es dar sensación de amplitud del espacio y eso lo logran ocupando todos los rincones de la sala, incluidos los que puede haber entre las sillas del público como sucede en uno de los momentos cumbres, el de la lectura de la carta por parte de Malvolio. Así uno sí que siente el pálpito intenso del intérprete.

Todas las piezas están bien encajadas, aunque hay unas que lucen más que otras. Els Pirates afronta su producción más ambiciosa con un elenco capitaneado por algunas piezas fijas de la compañía y con nuevos miembros que dotan de energía y gracia a la comedia. La comedianta número uno sin duda es Laura Aubert, bufón expansiva de verbo ágil y voz modulada que también sirve de juglar cuando canta estas canciones populares tan al gusto de Shakespeare y las acompaña con su contrabajo. Tanto Aubert como Núria Cuyàs (quien también se arranca con la guitarra) y el resto de elenco original de la compañía son músicos y cantantes con formación y en todas sus producciones la música es primordial. Otro acierto de casting está sin duda en el desatado Ricard Farré, que borda el personaje de Andreu, un caballero zoquete que tanto ama el vino y la juerga como adolece de valentía para empuñar su espada. A su lado, el bribón Tobies (Bernat Cot, quien también se desdobla en Sebastià) y a la contra Malvolio, el mayordomo de la señora. Arnau Puig lo interpreta como un ser ridículo en su altivez, uno de los personajes más brillantes del texto y sobre el cual cae toda la crueldad del autor. Luego hay alguna que otra actuación un poco desangelada, como en el caso de Queralt Casasayas o Óscar Jarque.

Nit de Reis  es un triunfo para Els Pirates quienes abordan des de una perspectiva clásica pero muy lúdica el texto de Shakespeare. Sin decaer el ritmo, des de la presentación muy shakesperiana hasta la canción coral del final, la comedia va enredándose ahogándonos en un mar de risas, con ingenio e inteligencia.

Nit de Reis  de William Shakespeare.

Dirigida por Adrià Aubert.

Con Laura Aubert, Bernat Cot, Queralt Casasayas, Mònica Barrio, Ricard Farré, Núria Cuyàs, Arnau Puig, Xavi Frau, Óscar Jarque y Lluna Pindado.

Comedia de enredos.

Des del 10 de diciembre en el Círcol Maldà.

 

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