Crítica de 'Llama un inspector' en el Teatro la Latina - Masteatro

Crítica de ‘Llama un inspector’ en el Teatro la Latina

Se apagan las luces del Teatro la Latina y una majestuosa lámpara de araña ilumina la cena de la familia Birling durante una noche lluviosa. Están celebrando la petición de mano de su hija con el Sr. Gerald Croft encarnado por Ruben Ametllé. Todo es felicidad y orgullo porque su hija se va a casar con el hijo de los Crof, otra familia adinerada británica de principios de siglo XX que cuenta además con título nobiliario, hasta que se escucha el timbre de la puerta. La lluvia deja de caer, la respiración se contiene y la escena se llena de tensión con la inoportuna e inesperada entrada en escena de Jose Maria Pou dando vida al Inspector Goole. Aunque el Inspector es hombre de pocas palabras, Jose Maria Pou consigue de forma magistral llenar de tensión los numerosos silencios de su personaje.

La noticia del suicidio de una joven, va desgranando cómo cada uno de los allí presentes han tenido en el pasado algo que ver con el desenlace fatal de la vida de la muchacha. Empezando por el patriarca de la familia el Sr Birling, una interpretación de Carles Canut que nos deja con la boca abierta, un papel con mucha fuerza interpretativa en la piel de padre y empresario donde se hace reflejar la avaricia así como el ansia de poder y de conservar su imagen ante la sociedad.

No solo los actores han logrado conseguir el ambiente que merecía la obra. Pep Duran, escenógrafo de ‘Llama un inspector’ consigue fielmente un salón de estilo victoriano cargado de maderas nobles y muy acorde con el poder adquisitivo de la burguesía de la época.  Tampoco tenemos que desmerecer el trabajo de Nina Pavlowsky con los vestidos y sedas de la época.

En general un trabajo que nos hace vivir una situación dramática y consigue dejarnos con la duda sobre el misterio del Inspector Goole. Una trama que nos engancha de principio a fin, manteniendo la fuerza en todo momento. Un argumento tan bien hilado como interpretado por todos, aunque encuentro un poco más floja a Paula Blanco en el papel de Sheila Birling, una joven actriz con gran talento pero cuyo tono y manera de recitar no consiguen transmitirme a la Sheila Birling que esperaba.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *