Crítica de La Ratonera - Masteatro

Crítica de La Ratonera

Una mansión inglesa. Ocho personajes de turbio pasado. Un asesinato cometido fuera. Un asesino entre ellos que parece que aún no ha terminado el trabajo. Una tormenta de nieve que los aísla del mundo exterior. Estos son los ingredientes de una novela de misterio de Agatha Christie llamada Tres ratones ciegos que escribió en 1952 y que rápidamente tuvo su adaptación teatral bajo el nombre de La ratonera. Des de entonces no ha dejado de representarse en el West End de Londres y lleva ya 62 años aumentando el club de la ratonera, los miembros del cual tienen solo una condición, no contar nunca el final. Este club des de hace unos meses se está ampliando en Barcelona, con la buena adaptación de Víctor Conde que se representa en el Teatre Apolo.

Todo sucede en un par de días en la mansión Monkswell que el joven matrimonio formado por Giles y Molly Ralston abren por primera vez al público. Allí se hospedaran dos hombres y dos mujeres, y sorprenderá la llegada de otro enigmático personaje buscando refugio del temporal. Mientras se dan a conocer estos personajes se informa por radio del asesinato en Londres de una mujer. Al poco una llamada avisa de que llegará un policía a la mansión. El sargento Trotter llega para impedir que allí suceda nada, ya que se ha encontrado una nota del asesino con el nombre de la mansión Monskwell. El suspense está servido.

Hay que decir que La ratonera no es el mejor texto de la novelista inglesa, y aunque sea otro muestra de la gran maestra del misterio, languidece en el retrato de ciertos personajes comparado con historias del calibre de Los diez Negritos o Asesinato en el Oriente Exprés. Hay personajes que se les nota demasiado que su patrón de culpabilidad está cogido con pinzas y que al final no se cuenta el porqué de su pasado sospechoso. Aún así no deja de sorprender como la autora juega con lo que el lector/espectador pueda pensar, dirigiendo las miradas hacia un punto para finalmente ofrecer una solución absolutamente diferente.

La ratonera de Víctor Conde ofrece todo lo que necesita esta adaptación, pulso narrativo, respeto para el texto, pero con sus puntos de humor mediante los golpes de sonido o ciertos movimientos de los personajes, buena iluminación, lujosa escenografía y en general un tono popular que contenta a todo el mundo.

Los actores así ofrecen un trabajo correcto, más bien plano, dando eso sí sus propias pistas (verdaderas o falsas) a veces en el tono de voz o en sus acciones ocultas, a veces imperceptibles. Sin duda pero los tres personajes que más destacan son los interpretados por Xavier Bertrán (Paravicini), de movimientos y tono de voz muy impostados, Joan Amargós (Chrisptopher Wren), ambiguo, un punto irreverente e infantil y Ferran Carvajal, un sargento Trotter sin aplomo ni seguridad que vacila un punto a lo Woody Allen. A su lado, Aleix Rengel y Mariona Ribas como regentes de la masnión Monkswell, Santi Ibáñez, más contenido en su papel de Coronel Metcalf, Anna-Gras Carreño como la srta. Casewell, uno de los personajes que quedan cojos en el relato y la srta. Boyle, la qual interpreta con clase y altivez, Isabel Rocatti.

No quedan ya muchos días para hacerse miembro del selecto club de La Ratonera en esta adaptación bien montada por Víctor Conde. Y aunque no sea el mejor misterio de todos los tiempos ofrece una buena historia para saciar todos aquellos que han devorado los libros de Agatha Christie en algún momento de sus vidas.

 

La ratonera de Agatha Christie.

Dirigida por Víctor Conde.

Interpretada por Mariona Ribas, Ferran Carvajal, Aleix Rengel, Anna Gras-Carreño, Xavier Bertrán, Isabel Rocatti, Santi Ibáñez y Joan Amargós.

Misterio clásico.

Hasta el 1 de junio en el Teatre Apolo.

 

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