Crítica de La Fuerza del Destino - Masteatro
la fuerza del destino

Crítica de La Fuerza del Destino

ACTUALIZACIÓN

El espectáculo vuelve al Teatre Coliseum de Barcelona con cambio de reparto. se mantienen Edu Morlans y Ángel Muñíz, y se añaden Gonzalo Alcaín, Cintia RosadoSara Grávalos.

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Desde Broadway o el West End se expanden este tipo de musicales basados en los éxitos de una banda icónica del siglo XX. Ya hace tiempo que los productores ven un filón en escribir historias que acompañen las canciones de bandas como Abba, The Beatles, la Motown,…En España no se había producido este fenómeno hasta que Nacho Cano lo remedió. Este compositor inquieto, unido junto a su hermano Jose María Cano, decidió recuperar las canciones de Mecano, una de las mejores bandas de pop de nuestro país, y enlazarlas con una historia para crear el musical Hoy no me puedo levantar. El éxito fue apoteósico, sin duda uno de los hitos del teatro musical en nuestro país. Ahora se representa otra versión, La Nueva dimensión, en la cual Nacho Cano ya no tiene nada que ver (y la cual parece ser que no le gusta mucho). Pero el compositor no quiere dejar de explotar las posibilidades escénicas de su música. Así ha impulsado la creación de un nuevo espectáculo basado en las canciones de Mecano. No es un espectáculo teatral, la dramaturgia es un mero instrumento para dar paso a las canciones y a las coreografías que las sustentan. De hecho no engañan a nadie, ya lo dice el cartel La fuerza del destino es un homenaje a Mecano con artistas de los musicales de Nacho Cano.

Así pues nos encontramos frente a un espectáculo que apela directamente a la nostalgia sin pretender ninguna construcción textual, sin querer ofrecer una historia que la envuelva y que genere una experiencia emocional más variada. A pesar de todo hay pequeñas historias, sketches que se sitúan entre canciones para introducirlas a veces forzadamente. El viaje de un chico a Nueva York, el primer beso en un cine, las cuitas entre unos músicos en el metro entre otras son algunas de estas situaciones. Funcionan mejor las introducciones en que los cantantes interpelan directamente al público hablando de lo que representa Mecano en sus vidas. Sin rodeos, esto es un homenaje a Mecano y sobre ellos deberían tratar todas estas escenas.

Los fans de la banda se saben de memoria las canciones y así lo demuestran en muchos tramos del espectáculo. Así mismo conocen bien las melodías. Por eso el riesgo está en los nuevos arreglos que ofrecen un cambio de vestido que algunas veces quedan bien y otras no. El fallo positivo o Aire no llegan tanto como si lo hacen Naturaleza Muerta  o No es serio este cementerio. Quien no arriesga no gana.

El espectáculo funciona aunque le cuesta arrancar con los dos primeros números. A veces las coreografías son simplonas, sin muchos riesgos y en algunos casos se hubiesen podido adaptar más a las letras, pero en otros sí que se logra conseguir el equilibrio entre la poesía o el espectáculo que pide la canción. Así se logra en el Hijo de la luna, mediante una ejecución flamenca de esta historia gitana, como también en el delicado número de Naturaleza Muerta, una coreografía poética con tres bailarines, una sábana y dos voces. El mejor tema de la noche. Las baladas de Mecano son las que logran mejor el equilibrio entre música, voz y coreografías. Pero en las canciones más animadas, en los himnos, lo más importante es la conexión con el público para hacerle levantar del asiento y dejarse llevar por la fiesta. Sin duda lo logran con en Vivimos siempre juntos  de Nacho Cano y los últimos números de la función. Las coreografías grupales entonces están dirigidas a la animación sin ofrecer mucha complejidad en los movimientos, buscando la repetición y el efecto canon.

Para aquel fan de Mecano este espectáculo saciará sus ganas de revival, pero para quien recuerde el musical de Hoy no me puedo levantar este le sabrá a poco sobretodo en el apartado vocal. Quien al llegar a casa haya repasado las actuaciones de Miquel Fernández o de Adrián Lastra entre otros verá que no es lo mismo. Aun así, los cinco vocalistas ofrecen sus mejores dotes para transmitir las emociones que generan cada canción. Y lo logran sobre todo, Àngel Muñiz y Mapi Molina espléndidos en distintas canciones como en el dúo gitano de Una rosa es una rosa y en el cara a cara muy sentido con las canciones de Me cuesta tanto olvidarte y Sentía. Ahí el homenaje se hace más sentido y respetuoso que nunca con Mecano.

La fuerza del destino  de Ático Luna

Dirigida por Mapi Molina, Pedro Casas, Hansel Cereza y Alexànder Pantchenko.

Interpretada por Mapi Molina, Ángel Muñiz, Edu Morlans, Cintia Rosado y Gerard Mínguez.

Espectáculo musical revival.

Hasta el 23 de marzo en el Teatre Tívoli.

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