Crítica de " La caja" - Masteatro

Crítica de » La caja»

“Si es absolutamente necesario que el arte o el teatro sirvan para algo, serán para enseñar a la gente que hay actividades que no sirven para nada, y que es indispensable que las haya.” Eugène Ionesco

A menudo me pregunto sí lo que nos venden como “gran éxito internacional” realmente lo es, o sólo lo será a base de repetir que lo es y así convencer al público de que vaya a ver una obra que no llama la atención ni de lejos lo que se pretende.

Patio de butacas más o menos lleno, buena señal para los tiempos que corren y cosa de la cuál un servidor personalmente se alegra mucho. El argumento; una mudanza, algo que quien más quien menos lo ha sufrido y puede prever que será una situación rocambolesca y divertida.  Firma la historia Clément Michel y ya tenemos buenos ingredientes para empezar a cocinar una buena velada teatral.

La cosa pinta bien, en principio, claro,  hasta que los actores empiezan a soltar texto sin más y nos encontramos a uno de los intérpretes que se desnuda sin quedar justificado dramáticamente. Aunque gracias a eso, el honorable y respetable público español, fiel a sus costumbres y a su humor, suelta las primeras carcajadas viendo un culo sobre las tablas. Y señores, la risa es contagiosa.

Si a tal novedad le añadimos un lio de faldas, un gay fotógrafo de moda y una modelo guiri que no habla, que por cierto, hay que decir que es el personaje más agradecido de la historia y es precisamente por eso, porque no habla; una pija muy pija menos cuando cuenta sus relaciones sexuales, la novia y el hermano de la novia del que se ha desnudado; y cuatro cajas de embalar,  ya tenemos el primer, segundo y tercer plato servido.

El postre no se lo desvelo a quien esté leyendo esto vaya a ser que se lo piense y le deje de apetecer la suculenta cena. Sólo diré que muy recomendable para los amigos y usuarios del fast food, también llamada “comida basura” y el picoteo entre risas, y poco o nada para los sibaritas y amantes de las buenas comidas y las altas comedias.

Y como reflexión puede ser que el que se vuelve antiguo y mayor sea yo, porque si bien es cierto que a nadie le amarga un dulce, no está bien atiborrarse por las noches, pero claro a uno con lo de “gran éxito internacional” le llenan antes el ojo que la tripa…

¡Buen provecho!

Y recuerden que… el espectáculo siempre debe continuar.

¡Arriba el telón!

Teatro Lara. Viernes, sábado y domingo hasta el 15 de julio.

Dirección: Gabriel Olivares

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