Crítica de 'Jugadores' - Masteatro
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Crítica de ‘Jugadores’

Sobre un suelo entarimado se yergue la cocina del señor profesor. Este es el lugar elegido por el dramaturgo y director de Jugadores (Pau Miró) para que se desarrolle la totalidad de la trama. El único contacto con el exterior que tiene es una humilde ventana. Los personajes que vienen de la calle entran por la derecha y los que se adentran en la casa salen por la izquierda. Un planteamiento sencillo altamente efectivo para lograr que la atención de los espectadores esté continuamente centrada en los diálogos y magistrales interpretaciones que regala esta pieza.

Cuatro hombres maduros, cuadro hombres con sus vidas rutinarias, cuatro hombres a los que cualquier lugar fuera de su zona de confort les resulta inabarcable, cuatro hombres que se ven abocados a cambiar… Tenemos al profesor de matemáticas (Miguel Rellán), al cual su mente castigada por el paso de los años le hace cometer el acto más terrible hasta la fecha conocido, y queda suspendido de empleo y sueldo. El barbero (Jesús Castejón), un señor muy risueño que cometió el mayor error de su vida y está pagando las consecuencias lentamente. Un enterrador (Ginés García Millán) de aspecto rudo y con las cosas muy claras, que dice las más grandes verdades de la escena pero que en el fondo está tremendamente ávido de cariño. Y, para nuestra sorpresa, tenemos también al actor (Luis Bermejo), que está perdiendo capacidad de concentración y memoria, por lo cual debe seguir sometiéndose continuamente a audiciones como si fuera un principiante.

Esta es una ‘obra de personaje’ donde las haya (aunque ninguno tenga nombre propio), hecha para curtidos oficiales de la diosa Talía. Actores que crean atmósfera sólo con su presencia y energía, todos únicos y genuinos. Con Jugadores el público que ame la calidad del acto interpretativo, podrá disfrutar de todos los matices de este arte tan sumamente delicado que trabaja sobre las emociones, sentimientos y matices del ser humano.

Pau Miró ha construido una dramaturgia para que los cuatro actores generen una sinergia perfecta. Reflexiones sobre la donación de órganos a la ciencia, sobre la incapacidad de alguien para salir de sus hábitos, las consecuencias de la ludopatía, reflexiones sobre el alcohol, lo duro que se torna el panorama por procrastinar,… Sentencias que resuenan en nuestra mente como: …vivimos en una sociedad donde nos mataríamos los unos a los otros y, sin embargo, nos dedicamos una sonrisa al vernos pasar…; o …el teatro está lleno de hipocresía, creo que buscaba los blancos en escena porque era lo único que me daba vidilla…

Todo envuelto en un espacio sonoro-musical, donde resalta la voz del gran Dino.

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