Crítica de hISTÒRIA - Masteatro
historia

Crítica de hISTÒRIA

La memoria histórica. Esta manta que unos utilizan para tapar vergüenzas y otros para denunciar lo que yace debajo de ésta. En España no se hace un ejercicio completo de memoria histórica. Pero en Europa también hay ciertos claro oscuros. Sobre todo, en ciertos episodios del nazismo. La memoria histórica sirve tanto para los grandes episodios como para las historias más concretas. Pero la memoria, así como la historia, es algo manipulable, conscientemente o no, es algo sujeto a la capacidad cerebral del ser humano. La verdad no es “sucedió ésto porque así es como lo recuerdo”. La verdad es un puzle. Y sobre esta tesis, Jan Vilanova Claudín, dramaturgo de la compañía Sixto Paz, escribió hISTÒRIA, un relato que investiga sobre unas ejecuciones por parte de la Gestapo en el 1944 contra miembros de la resistencia francesa y entre los cuales se encontraba el historiador francés Marc Bloch. El año pasado lo presentaron en la Sala Beckett; este año tienen la confianza del Lliure.

Un chico conoce a una chica; él, estudiante de historia, ella, bala perdida con interés en el dibujo; el chico es alumno de un reputado y carismático profesor de historia, la chica resulta ser la hija del profesor; el profesor, desconociendo la relación de su alumno con su hija, encarga un ejercicio al alumno: buscar la verdad sobre la ejecución del historiador Marc Bloch por parte de la Gestapo. Un triángulo y distintos conflictos, distintas relaciones. Pero el interés principal reside en la investigación histórica. Centrémonos en ello.

Vilanova Claudín construye un relato que empieza con las clases magistrales que el profesor Daniel Vinyals (simpático y entrañable Víctor Pi) da a sus alumnos (el público) sobre historia o, sobre todo, sobre qué debe hacer un historiador. Todas las reflexiones que salen de boca del profesor dan cuenta del aprendizaje del autor en un máster que cursó en la UB. Quién sabe si bajo el dibujo del profesor Vinyals, no se oculta la figura de algún profesor de historia emérito. Con un carisma y una actitud didáctica ejemplar, este profesor nos hace reflexionar sobre la construcción de la historia a través de la memoria, pero es con el encargo a Gerard (un sosegado Pau Roca) que nos introduce en el pequeño relato histórico que nos sirve para ejemplificar la veracidad de las reflexiones del profesor. Y aquí entra en juego la investigación del alumno, quien se encuentra con un enigma: ¿es verdad que en el momento de su ejecución Bloch iba acompañado de un chico de 16 años, que le dijo en el umbral de su muerte que aquello no le dolería nada y que antes de recibir la mortal ráfaga chilló Vive la France? ¿Es este relato verdad? Esta investigación se muestra en cortas secuencias a modo de flashback y reflexiones que el propio Gerard hace. Y en este sentido hay un cierto empache de peroratas. A un servidor le sobra mucha charla del alumno y le hubiera gustado mostrar más el cómo llega a estas reflexiones, ver el proceso de su investigación. Estos flashbacks funcionan para explicar la construcción de la investigación, pero da la sensación de que nos faltan algunas piezas por encajar o que el propio autor al final pierde interés en encajarlas. Pero la investigación llega a construir un puzle: el flashback que cuenta la supuesta verdad sobre la ejecución de Marc Bloch. La recreación de este momento es intensa, jugando con la metáfora visual, pero envolviendo al espectador en aquel fatídico prado y poniéndonos en la cabeza de las víctimas con un sonido amortiguado y un juego de luces blancas, la antesala de la muerte.

Tal como he comentado, a este relato intenso, aleccionador, le faltan piezas por encajar, más escenas sobre la investigación. Pero parece ser que el alumno tiene sus recursos limitados (tampoco es que vayamos a dibujar aquí un Robert Langdon junior) y no va mucho más allá de la Wikipedia o de los libros de biblioteca (aunque tampoco vemos a ninguno). De hecho, la conclusión de la investigación no es mérito del propio alumno. Pero lo que sí que va por otro camino es la historia de amor entre Gerard y Sophie (una díscola Vicky luengo) y la relación entre hija y padre. Estas dos líneas narrativas no se entrelazan bien con el relato principal, no lo conducen a su conclusión y terminan por añadir capas dramáticas que dispersan el interés en el principal conflicto. Y es una pena porque la interpretación de Vicky Luengo es fantástica gracias un personaje muy bien construido (mucho más que el del apático Gerard). Pero a lo mejor necesitaba de otra historia.

Nos quedamos con las reflexiones del profesor. Con la importancia de los historiadores, investigadores del cómo y del porqué. Y con la importancia de relativizar cualquier relato histórico, pues éstos se nutren también de la memoria, quien al mismo tiempo se nutre también de la imaginación. La memoria es fabulación. Pero, y aunque la épica falseé, siempre hay hechos irrefutables, la gran verdad anónima que termina por florecer. Una buena lección por aprender.

hISTÒRIA de Jan Vilanova Claudín.

Dirigida por Pau Roca.

Interpretada por Pau Roca, Vicky Luengo y Víctor Pi.

Drama sobre la memoria histórica.

Hasta el 29 de enero en l’Espai Lliure del Teatre Lliure.

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