Warning: Declaration of SplitMenuWalker::walk($elements, $max_depth) should be compatible with Walker::walk($elements, $max_depth, ...$args) in /home/customer/www/masteatro.com/public_html/wp-content/themes/wt_chapter/functions.php on line 35
Crítica de 'Estado de sitio' - Masteatro
Estado de sitio

Crítica de ‘Estado de sitio’

Estado de sitio

De corte operístico y pretendida atmósfera apocalíptica, el discurso dramático del Premio Nobel de Literatura francés, en el formato del nuevo montaje del CAT, se instala en la bahía gaditana la cual fue para aquél fuente inspiradora a fin de proclamar -con intencionadas remembranzas de su novela “La Peste“- su ideal de paraíso y de revolución violenta como estandarte de su pensamiento.

El montaje constituye uno de los principales eventos relacionados con el Bicentenario de la Constitución de 1812, de ahí su estreno en el Gran Teatro Falla de la capital gaditana y su actual gira por el sur del país. En palabras de Francisco Ortuño, director del CAT, justifica éste dicha apuesta escénica por su compromiso social y por su alejamiento absoluto de considerar el teatro y la oportunidad que se brindaba como un mero negocio de entretenimiento y de show oportunista.

Instantes álgidos: el coro y su coreografía elevándose y arropándose en la banda sonora que hilvana la obra; grupo actoral de ropajes brechtianos que a golpe de sus reclamas, vejaciones y protestas proporcionan el oxígeno necesario a una ciudad acorralada por el Señor Totalitarismo y la Muerte como su doncella. La escenografía recuerda el juego de las apariencias de los corrales barrocos, con un océano de fondo, que no se sabe quién hizo a quién: si el mar a Cádiz o Cádiz que se hace a la mar o la mar simplemente.
Instantes a debatir: el ritmo de los parlamentos de la Peste y su secretaria, adagios prescindibles dado que el tono de sermón politizante constituye per se angustioso y propagandístico; los oscuros que fragmentan en demasía la sucesión de cuadros; la configuración de la Muerte (¿?) con un toque galáctico que, de haber sido sencillamente siniestro, o si apuramos, gótico, habría dado en la diana. Exceso de material audiovisual, como obertura y sobre todo al final de la obra, ya que, con sólo haber pasado de puntillas por alguna que otra imagen sobresaliente, habríamos asimilado a la primera lo que se nos quería contar.

El montaje aspira a meter el dedo en el ojo, a zarandear conciencias o a alarmar, cuando, hoy en día, acudimos al teatro, unas veces en busca de evasión, y otras, como ésta, en busca de respuestas, sin embargo, y tratándose de Camus, hallamos tan sólo desolación, pesimismo a ultranza. Hoy en día los que alzan la voz como Diego, el mozo que se enfrenta como un David al Goliat iracundo que asola su tierra, queda sin duda enmudecido. Actualmente la invasión está resultando ser más silenciosa y vírica que la que retrata Camus en su obra, así que nos conformaremos con haber asistido al atisbo, a la alegoría rayana en la utopía de lo que podría ser y que no será. Como aportó Beckett en su Godot: “Ya no hay nada que hacer. ”. La libertad aireada y airada en el montaje de Castro queda lejana como un sueño que sólo en su día se cumplió, ya que el interés que estamos pagando en nuestro día a día, se recrudece por momentos. ¿El pensamiento de Camus nos lo aliviaría?
Y dado que la acción -aquella revolución- bulle en Cádiz, ¿dónde nuestro acento, nuestro bello acento del sur en boca de un reparto que nombra a la antigua Gades y la enarbola a cada momento?
Cádiz, salada claridad, como cantó el poeta, que en boca de Camus sólo es caverna y desolación y un lejano, muy lejano sueño.

ESTADO DE SITIO
De Albert Camus
Centro Andaluz de Teatro
Dirección: José Luis Castro
Colabora: Consorcio del II Centenario de la Constitución de 1812
Teatro Central, Sevilla, 25 enero

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.