Crítica de 'Eoloh!'

Crítica de ‘Eoloh!’

El Teatro Nuevo Alcalá de Madrid, deja de ser un teatro para convertirse en un aeropuerto donde los principales destinos son los diferentes tipos de viento, desde la suave brisa hasta un fuerte tornado. Estamos hablando de Eoloh!. Un espectáculo de producción nacional que ya ha recorrido gran parte de la geografía nacional y que pretende salir volando hacia el nuevo mundo.

Llevar un espectáculo de circo a un teatro, puede parecer cuanto menos difícil de llevar a cabo. Y la primera impresión es que todo va a ser muy limitado por el espacio escénico disponible, pero conforme se desarrolla el show, nos damos cuenta que es un espectáculo diseñado para trabajar sobre las tablas y la sensación de agobio inicial se torna cómodo conforme va avanzando.

Aunque a priori, es un concepto parecido al Circo del Sol, no es bueno ir con la idea preconcebida de que vamos a ver al Circo del Sol, cada uno tiene su estilo y personalidad propia. Una producción mucho más modesta en número de artistas en comparación con la firma canadiense, pero que consiguen una gran calidad ya que sus artistas vienen de circos de primera línea pero con precios de taquilla más accesibles para todo el mundo.

Vemos un show entretenido, cómicamente muy bien conseguido con un humor bien construidos para todos los públicos y con grandes números de contorsionismo, fuerza y equilibrio.

El publico es partícipe durante todo el vuelo y no hay que despistarse, parte de la acción puede ocurrir a espaldas del escenario y hay que estar atento ante cualquier sobresalto. Destacaría el número que abre el espectáculo sobre camas elásticas. Un número de gran coordinación y espectacularidad. Y no me olvido del número de contorsionismo que con gran belleza y elegancia son capaces de elevar el número a un nuevo nivel. En otros números fallaba la fluidez, con demasiadas pausas entre ejercicio y ejercicio.

Una excepcional puesta en escena, unos audiovisuales cuidados y un juego de luces y sonido bien trabajado consiguen complementar lo que ya de por si, es una producción bien elaborada.

Casi dos horas de espectáculo con intermedio, muy recomendable para pasar un rato divertido, reirte con los números de clown, sorprenderte con la habilidad de los artistas y de disfrutar de este nuevo formato, como es el circo entre las tres paredes del teatro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *