Crítica de 'Els Miserables' de Alain Boubil y Claude-Michel Schönberg - Masteatro
Els Miserables de Alain Boubil y Claude Michel Schönberg

Crítica de ‘Els Miserables’ de Alain Boubil y Claude-Michel Schönberg

Els Miserables de Alain Boubil y Claude Michel Schönberg

El teatro catalán, aunque tiene el centro neurálgico en Barcelona, late con intensidad en todo el amplio territorio catalán. Des de aquí se ha hablado del Temporada Alta en Girona, y además hay otros festivales en las cuatro provincias catalanas, pero hay que revindicar también el trabajo que se hace en los pueblos, en los teatros municipales. Como por ejemplo en Olesa de Montserrat. Este pueblo, y muchos otros más tienen la larga tradición de en Semana Santa representar La Pasión de Cristo. Es un evento cultural marcado en Cataluña y lo es más en estos pueblos donde todos sus habitantes se vuelcan en la producción de este magno espectáculo. Cabe decir que estas representaciones aunque de nivel amateur acaban transformándose en espectáculos muy profesionales. E igual ha pasado con Els Miserables, traducción en catalán del popular musical de Boubil y Schömberg realizada por primera vez por un chico de 18 años y que se ha representado el pasado fin de semana en el Teatre La Passió d’Olesa de Montserrat.

Esta magna producción ha sido producida por distintos grupos corales y musicales del pueblo y de la comarca, empezando por la Escolania y Cor Jove d’Olesa i La Passió y siguiendo con la Coral Santa Maria de Olesa, la Coral i la Orquestra de Cambra de Sant Esteve de Sant Esteve de Sesrovires y el Esbart Olesà. Estos colectivos han levantado esta producción hecha con mucho amor, pasión y dedicación logrando un espectáculo magnífico, la primera superproducción musical a nivel amateur.

Bien, hay que decir que la obra basada en la historia de Victor Hugo es de una calidad inmensa y que el libreto es una de las composiciones musicales más emocionantes y épicas de la historia. Y por eso el reto era mayúsculo, y aún más sabiendo el inmediato referente que los amantes de los musicales tenemos guardado en el disco duro: la producción de Cameron Macintosh en el año pasado para el 25 aniversario de la obra. Los responsables de esta adaptación se han pasado un año y medio y seguro que se han dejado influenciar por aquel y por los distintos montajes que se suceden por toda Europa.

El Teatre de La Passió d’Olesa con un aforo de 1490 personas tiene un escenario de 782 m2, y es uno de los más largos de toda Europa. Impresiona así ver como los actores se mueven a lo largo y ancho de un escenario donde los decorados se distribuyen en el centro o en los lados y que obligan así a hacer sudar a los intérpretes. Así se reconocen el mesón, la tremenda barricada, las calles de París, o el portal de Jean Valjean. Esta escenografía es impactante, como fue la del Barcelona Teatre Musical, pero sin olvidar que el presupuesto para ello seguro que es infinitamente menor. Por eso el valor es aún más grande, porque allí se ve el esfuerzo titánico de un colectivo de artesanos convencidos que con sus materiales podrían levantar un decorado igual de majestuoso que sus precedentes profesionales.

Esta reflexión sirve no solo para los que trabajaron la escenografía si no también para el elenco de actores, cantantes y músicos. Y aún sabiendo el supuesto nivel amateur de todos estos, el resultado global es excelente porque los actores están muy bien, porque hay algunas grandes voces, porque la escenografía y la iluminación son muy profesionales y sobre todo, por sus carencias. Porque estos detalles de amateur que la platea pudo notar y que en un espectáculo profesional no se deberían dar, fueron superados a base de tesón, pasión y mucha ilusión.

En estos proyectos tan locales se llegan a descubrir auténticas perlas. Así en el elenco resuenan aún grandes voces como las de Fantine (Beatriz López) y Cozette (Marta Font) dos voces muy parecidas, sopranos, o las de Màrius (Jordi Pedrero), delicada voz para seguir en un futuro o la de Enjolrás (Xavier Gil), o la del mesonero Thenardié (Joan Gil), magnífico bufón con una gran técnica vocal. A su lado, pero, hay voces menos afortunadas. Y ahí el fallo de casting, pues hay voces de personajes secundarios que hubieran ido mejor para los protagonistas, pues los actores que dan voz a Valjean (Martí García) y Javert (Pol Tallón) no eran las adecuadas para ellos. Pero hasta en estas voces que chirriaban un poco se obraron pequeños milagros. Es el caso de Valjean quien supo dar el tono correcto a la preciosa canción de Sálvalo, un sólo íntimo donde la voz va escalando octavas hasta unos agudos de difícil ejecución.

Este clásico musical que prontamente invadirá las pantallas de cine ha triunfado en su primera traducción al catalán gracias al trabajo del director musical Eduard Vila, los directores escénicos, Oriol Garrido y Esther Baró, a  20 solistas, 22 músicos y más de cien actores. Un montaje imperfecto, pero tan emocionante como el más profesional de ellos.

Els Miserables de Alain Boubil y Claude-Michel Schönberg
Dirección artística por Oriol Garrido y Esther Baró.
Dirección musical por Eduard Vila
Interpretada por Martí García, Pol Tallón, Joan Gil, Jordi Pedrero, Tamara Fajardo, Beatriz López, Marta Font, ….        
Musical épico y histórico.
Representado en el Teatre de La Passió d’Olesa de Montserrat el fin de semana 15 y 16 de diciembre.

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