Crítica de 'El Mercader de Venecia' - Masteatro

Crítica de ‘El Mercader de Venecia’

Como dijo a MasTeatro el gran actor Francisco Rojas (Antonio): el público grancanario tiene una gran cultura de teatro y eso ha hecho que los actores disfrutásemos mucho, ya que captaron todos los juegos y giros realizados durante el hecho teatral. Y es que ésta es una obra, pese a los prejuicios con los que pueda acudir a la representación el espectador,  que deja al público satisfecho como si fuese la primera vez que la vivencia.

La compañía Noviembre Teatro ha llevado a escena esta gran comedia shakesperiana con mucho éxito y con la exquisitez que acostumbra. Un vestuario lujoso y vistoso, con reminiscencias del S XIX, a manos de Lorenzo Caprile. Una escenografía sumamente eficaz y envolvente diseñada por Carolina González (consta de una tarima a modo de pasarela móvil que permite mil juegos escénicos y ayuda a engrandecer esta versión y el trabajo de los actores). Una música delicada al piano, que se desenvuelve a modo de subtexto, acompañando y tomando cuerpo en sí misma sobre el escenario.

Queremos destacar también, la magistral dirección de actores llevada a cabo por el aclamado Eduardo Vasco. Con diez actores en escena que se multiplican, que tienen su hueco para explorar su arte propio y ponerlo al servicio del vulgo, trabajando siempre el drama y la vis cómica. Una utilización de la  mise en scène digna de un maestro, donde los momentos cómicos y trágicos se suceden en los distintos planos del espacio sin que el espectador perciba la línea divisoria. Y donde han sido un acierto todos los juegos actorales; desde la Commedia dell’Arte y el uso de sus máscaras, hasta la ejecución de la góndola en un canal veneciano.

Y obviamente, deseamos agradecer a Yolanda Pallín el uso de su lúcida pluma para acercar El mercader de Venecia al público español de nuestro tiempo. Una obra que habla de la grandeza y de la miseria humana. Se ensalza el valor de la amistad, una amistad tan pocas veces vista en la tierra, esa que es incondicional, que busca ayudar al amigo porque en su felicidad está la nuestra. Se pone en tela de juicio si todo en esta vida es luchar por ganar dinero, ahorrar para lo que pueda pasar… y seguir ganando dinero a costa de lo que sea. Trata el antisemitismo y la supremacía del cristianismo frente a otras religiones, pintando a los suyos como nobles y de gran corazón y al resto como seres sin escrúpulos, viles, y carentes de capacidad para ser clementes; pero como bien dice Shylock (nuestro Mercader, nuestro comerciante, nuestro rico judío): Si nos pincháis, ¿no sangramos?… si nos envenenáis, ¿no morimos? Y si nos ultrajáis, ¿no nos vengaremos?

Bajo el manto de la comedia están envueltos múltiples asuntos dignos de tratados individuales, pero de lo que estamos seguros es de que Noviembre Teatro hace justicia al arte del Teatro y al Juego, su esencia.

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