Crítica de Dona no reeducable - Masteatro
Dona No Reeducable

Crítica de Dona no reeducable

Afortunadamente, todos hemos tenido alguna vez uno de esos profesores apasionados por su trabajo que te cuentan la lección desde la vivencia y la profunda convicción. Así actúa en una primera parte Míriam Iscla en este monólogo de Stefano Massini. En el papel de la periodista  Anna Politkóvskaia, Iscla nos bombardea con mucha información sobre la situación de Chechenia, un país sumido en una guerra profundamente sangrienta y violenta en la que el terror viene desde dos bandos con fronteras difuminadas.

Pero no se queda aquí. Lo que podría ser una clase de periodismo, se convierte más adelante en una vivencia teatralizada. El terror se apodera de Politkóvskaia mientras nos relata sus demoledoras experiencias, no sin una cierta poética absorbente. Es en esos momentos cuando más destaca la actuación de Iscla, quien mantiene al público en vilo y le contagia el miedo, el asco y la desesperación.

El texto está dividido en distintos fragmentos, cada uno con un toque distinto, pero todos igual de desoladores. La dirección de Lluís Pasqual opta por separar cada una de estas escenas poniendo a Iscla en espacios distintos del escenario, si bien mantiene el movimiento a lo mínimo. Las palabras son aquí las grandes protagonistas, las que cobran toda la importancia y llenan de energía la escena.

En algunos casos, acompañan acertadamente a la actriz elementos audiovisuales que ayudan a la comprensión y a la asimilación. La voces en off de algunos de los personajes a los que Politkóvskaia entrevista –inconfundible la potencia de Lluís Marco– y las diapositivas que ilustran sus explicaciones resultan necesarias para paliar parcialmente la sobrecarga de información. Por el contrario, la rapidez y la gran cantidad de datos no ayudan a un público que no tenga conocimientos sobre el contexto concreto en el que se sitúa la acción. La concentración que implica la obra para poder ser entendida es máxima.

Dona no reeducable es un monólogo duro e intenso, a caballo entre la información y el teatro, entre el conocimiento y el sentimiento. ¿Lo peor de todo? Que no hay ficción, solo hechos verídicos y reales que invitan tanto a la reflexión como al estremecimiento.

Dona No Reeducable, de Stefano Massini.

Dirección de Lluís Pasqual.

Interpretada por Míriam Iscla.  

Drama basado en hechos reales.

Hasta el 3 de octubre y del 15 al 22 de junio en el Teatre Lliure de Gràcia.  

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