Crítica de 'Delicades' - Masteatro
Delicades de las T de Teatre

Crítica de ‘Delicades’

Delicades de las T de Teatre

La memoria de un escritor es básica para crear historias que rezumen verdad, con sentimientos que conmueven al escritor y al lector, oyente o espectador por igual. Se trata de crear ficciones a partir de recuerdos, de vivencias personales que al hacerlas universales, para todos los públicos, consiguen abrir ventanas al pasado en cada receptor y así lograr la emoción requerida, sea en forma de sonrisa, de lágrima, o de risa a mandíbula batiente. Alfredo Sanzol cumple con todos estos mecanismos, y a partir del recuerdo de su abuela y de sus tías, esta generación que con la veintena cumplida sufrieron el choque de la guerra civil y de su terrible posguerra. A partir de estos recuerdos tan nítidamente grabados en su mente Sanzol hilvana una serie de sketchs con una serie de personajes en común, pero independientes entre ellos.

Este homenaje es Delicades y el año pasado ya fue una sorpresa en la cartelera de Barcelona, y sin duda gran parte del mérito está en que son T de Teatre quien sube al escenario a encarnar estos personajes. Esta compañía lleva ya más de veinte años subiéndose a los escenarios catalanes y españoles para llevar espectáculos principalmente cómicos, de texto y de autores contemporáneos. Sus integrantes son Marta Pérez, Àgata Roca, Mamen Duch y Carme Pla. Pero en su órbita siempre han aparecido tres nombres masculinos, Albert Ribalta, Jordi Rico i Xavi Mira. Precisamente los dos primeros son los miembros masculinos que dan el contrapunto en esta bonita pieza cómica que es Delicades.

Así la obra empieza con Marta Pérez sentada en un taburete, remojando un estropajo y limpiando con brío su cuerpo, pero sin malgastar ni una gota de agua. Esta escena la presencia un Jordi rico silencioso armado con unos platillos. Ella le riñe y le dice que él se lava demasiado, él no dice nada. Esta escena que luego sigue por otros derroteros sirve muy bien para dar la referencia al espectador. De hecho, el propio Sanzol ya describe esta escena en el folleto promocional como un ritual que hacía su tía Guada cada mañana. Así pues el homenaje está servido. A partir de entonces, pequeñas historias se va sucediendo. Un rosal muerto que vuelve a dar fruto. Una costurera que tiene un Cristo pegado a la pared con cemento para que los milicianos no logren llevárselo. Tres mujeres requieren la ayuda de su vecino para matar un ratoncito. Una pareja observa como un tren atropella a su perro. Un soldado llega a casa de una mujer para fotografiarla desnuda para darle la foto al marido de esta y compañero suyo. Una mujer que cuenta la historia de una vecina que tuvo como amante al pescadero. Unas hermanas que despiden a su hermano que se va a la guerra. Y más sketchs con un denominador común, un paisaje, una época, unos personajes y unas costumbres. Pero hay un sketch corto que pincha. Y es que la historia de un padre que quiere hacerse amigo de su hija en facebook se desmarca absolutamente de la línea seguida por los demás, y aunque tiene su gracia pierde ese halo romántico, retro que tiene el texto y queda como una nota disonante en la composición.

La interpretación es cuidada, fijándose en las costumbres, en las diferencias entre clases, en las actitudes de estas mujeres heridas, pero valientes y echadas pa’lante  y estos hombres algunos agresivos y pretenciosos, otros tratados como marionetas, a la sombra de ellas. Claro está que el homenaje de Alfredo Sanzol es con ellas más que con sus ascendientes masculinos, y además, las T de Teatre ya les va eso de retratar al género masculino en sus miserias y mezquindades. Así del cuarteto, fabulosas todas, me quedo sin duda con Carme Pla, una actriz que cuando se pone histérica es la más histérica, que cuando se enfada es la más furiosa y cuando es sarcástica sabe bien donde clavar sus puñales. Y también los hombres, Ribalta y Rico, están brillantes en sus múltiples transformaciones.

Delicades aguantará hasta principios de abril en el Poliorama, una buena ocasión sin dudad para revivir con una sonrisa o a mandíbula batiente estos pequeños retales de un pasado lejano pero tan cercano para algunos. Es sin duda un buen ejercicio de memoria para no olvidar la identidad de este país, trágica pero tratada con ternura.

DELICADES de Alfredo Sanzol
Dirección: Alfredo Sanzol
Intérpretes: Mamen Duch, Marta Pérez, Àgata Roca, Carme Pla, Jordi Rico y Albert Ribalta.
Escenografía y vestuario: Alejandro Andújar.

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