Crítica de Cock - Masteatro

Crítica de Cock

20120218-093800.jpg

Para tener una buena comedia, un dramaturgo ha de tener muy en cuenta el ritmo: rápido, picado, con las palabras y las acciones sucediéndose con una rapidez extraordinaria. Una comedia puede vestir una situación normal, cotidiana, pero a una velocidad anómala, los hechos se suceden más rápido de lo que ocurre en la vida real dando esta situación una tensión que provoca la risa (nerviosa) en el público. Una comedia necesita de este ritmo y de sus giros inesperados. Estos dos ingredientes son fundamentales para la estructura de una buena comedia. Y Cock, de Mike Bartlett, es sin duda una obra que bien sabe conjugar estos elementos.
Marta Angelat, actriz y directora, ha formado hace unos meses una compañía teatral que bajo el nombre de La Marroneta sigue con su búsqueda de nuevos textos, de nuevas voces con que provocar y animar la cartelera barcelonesa. Y sin duda, Cock (polla) es un texto provocativo, con un título impactante y con un cartel donde se puede ver un buen pepino verde.
El argumento pero, en sí, es normal, hasta típico. Una pareja vive su relación con continuas tensiones y uno de ellos deciden dejar al otro; al cabo de poco este se encapricha de otra persona pero decide volver con su pareja; pero continúa viéndose con la otra persona generando aún más tensiones; así el primero, quien a pesar de todo aún le ama y la otra persona, que se ve toda su vida al lado suyo, le piden que tome partido, que decida con quien se queda finalmente, pero él no lo tiene nada claro. No nos engañemos esta situación ya se ha vivido, esto ya se ha representado muchas veces. Vaya que es una situación normal, cotidiana. Lo que no es tan normal, lo que se escapa de la lógica de la sociedad en general, es que la pareja esté formada por dos chicos homosexuales y que el tercero en discordia sea una mujer. Un hombre se debate entre su pareja homosexual de hace años y una mujer, la novedad. Con este matiz fundamental la obra genera esta provocación, una provocación reflexiva. Así Cock, al final es un texto que no habla del amor y el desamor, de las tensiones de una pareja, sino de la identidad sexual, de sus tabús, de las normas sociales y morales entorno a la diferencia de género, todo con muy buen humor y un sarcasmo agudo.
El texto empieza con diversas escenas de la relación entre los dos hombres, des de la ruptura, pasando por el retorno, la confesión de la relación con la mujer, hasta la decisión de celebrar una cena con la mujer. Durante estas escenas los dos protagonistas se van alternando sus miedos, sus acusaciones, sus dudas, sus mentiras y se dibuja un perfil de la mujer como masculina y medio loca y obsesiva. Pero después se cambia la pareja. Se queda John (es el único nombre que se nos da, para acrecentar la singularidad del objeto de deseo) y entra ella. Ni masculina, ni alta, ni loca. Entonces vemos como se han conocido, como se han enamorado, como él descubre el cuerpo de una mujer y como le promete (al igual que al otro) amor eterno. Hasta que le invita a la cena. A partir de entonces el dueto pasará a trio, pero y cuando se presagiaba una cena tensa a tres, se suma un cuarto invitado por sorpresa. En una buena comedia, siempre tiene que haber un último giro para que acabe de liar las cosas o ayude a ponerlas en su sitio.
Angelat ha decidido desnudar esta obra inglesa de cualquier elemento decorativo que le reste potencia al texto. Con un fondo curvado que va cambiando de color y con cuatro cubos iluminados que son usados como único punto de apoyo escenográfico, los cuatro actores caminan por el escenario sabiendo muy bien el espacio que ocupan porque así lo miden sus palabras. Parece ser que esta característica diferencial ya lo plantea Bartlett en su texto: ni muebles, ni objetos, ni mímica. Todo un reto que des de La Marroneta decidieron recoger.
Para esta obra se necesita entonces un buen elenco, y Angelat confía esta responsabilidad a Pau Roca, Albert Triola, Mar Ulldemolins y Blai Llopis. Los tres primeros son los que llevan el peso de la obra y gustan sobretodo los dos gais: este Albert Triola que sabe sacar tanto partido a su expresividad gestual y Pau Roca, ese John tan angustiado, paralizado, incapaz de decidir nada, pero cuando finalmente bulle acaba explotando de forma más drástica y termina diciendo lo que realmente siente, aunque al final…
Cock es sin duda un buen texto sobre la tortura de ciertas relaciones, pero sobretodo nos habla de la identidad sexual de las personas por encima de géneros.

Cock de Mike Bartlett
Dirección: Marta Angelat.
Con Pau Roca, Albert Triola, Mar Ulldemolins i Blai Llopis.
Escenografía de Taller d’Escenografía de Sant Cugat

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *