Crítica de Ciudadano Yago
ciudadano-yago

Crítica de ‘Ciudadano Yago’

ciudadano-yago
Yago, ¿culpable o inocente?

Yago es uno de los personajes en la obra de Otelo, del dramaturgo, poeta y actor inglés William Shakespeare.

Yago confiaba en que el noble general Otelo le nombraría teniente, pero no lo hace, decide nombrar a Cassio. Desde este momento surge un sentimiento de odio en Yago hacia su general, se siente decepcionado y traicionado. Esta envidia le transforma en una bestia de la venganza. Decide volver loco de celos a Otelo convenciéndole de que Cassio está cortejando a su amada y esposa Desdémona.

Desde que Shakespeare escribió esta tragedia han pasado ya más de 400 años. En todo este tiempo Yago no ha tenido la oportunidad de defenderse y es ahora, gracias a la compañía de teatro “República”, en concreto a su obra “Ciudadano Yago”, cuando este personaje se convierte en víctima y a modo de juicio contará su perspectiva de lo sucedido.

Cuando el público entra en el teatro, junto al programa de mano, se le entrega un folleto donde podrá juzgar al finalizar “el juicio” si Yago es culpable o inocente.

Yago desde el comienzo se dirige a la audiencia posicionándoles como tribunal del supuesto juicio, haciéndoles responsables de decidir si es culpable o no. A partir de ahí Yago nos contará su visión de todo lo acontecido, remontándose en el tiempo y haciendo una serie de flash-backs, que refresca o resume la obra original de Otelo.

Nacho Cabrera, director y autor de esta versión de Otelo, apuesta muy acertadamente por recuperar a este rico personaje, Yago y darle la oportunidad de expresar sus sentimientos puesto que él realmente se considera inocente y como cualquier ciudadano tiene derecho, como mínimo, a ser juzgado y a justificar sus actos. Con esta idea tan original por parte del director y autor se abre la caja de pandora, ya que existe ahora la necesidad de juzgar a más personajes que históricamente han quedado como los malos malísimos, sin la oportunidad de poder expresar el porqué de sus actos.

Destacar el magnífico trabajo de interpretación del actor Miguel Ángel Maciel. Hermoso trato y cuidado en la técnica de la palabra, orgánico en todos sus sentimientos, control y belleza en los movimientos corporales, en definitiva,  se aprecia un trabajo duro pero con un resultado proporcionalmente brillante. Se adivina la perfecta compenetración entre director y actor ya que el trabajo está más que conseguido. Miguel Ángel no se encuentra solo en escena, lo acompaña Rubén Sánchez y el sonido de su violín, instrumento que habla, que pone en situación al espectador, que recobra vida convirtiéndose por momentos en la amada Desdémona e incluso pasado a convertirse en el arma del delito, la espada. El músico Rubén no solo toca maravillosamente el violín sino que da pinceladas a la interpretación encarnando diferentes personajes en los flash-backs de Yago.

En definitiva, “Ciudadano Yago”, es una obra inteligente y muy cuidada a la que le esperan, a buen seguro, muchas funciones para que el público pueda disfrutarlo.

Compañía: República

Dirección y autor: Nacho Cabrera

Interpretación: Miguel Ángel Maciel

Música: Rubén Sánchez

2 comments

  1. maria soledad

    muy buen elenco, ojala la obra llegase a la argentina para poder disfrutar de estos grandes artistas,
    muy dedicado y se ve aunque en fotos y on line como “trasmiten” a través de esta obra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *