Crítica de 'Brokers' - Masteatro

Crítica de ‘Brokers’

El humor es la mejor anestesia para los momentos críticos. A partir de esta sencilla premisa Yllana podría haber empezado a esbozar el montaje de “Brokers”. “Brokers” comenzó su andadura en 2008, cuando todo el mundo ya se “mordía las uñas” al escuchar la apocalíptica palabra “crisis”. Es por esto que la obra parte de una situación aventajada con una fácil bienvenida por parte del público.


Pero este éxito asegurado no sólo se ha conseguido gracias al contexto en el que nos encontramos,” Brokers” descarga toda su munición contra el vapuleado  tipo “pijo” y eso complace al espectador. Efectivamente, si en su vestuario predominan los tonos pastel, las zapatillas barrocas multiusos y sus pantalones le dejan ver sus rodillas; y si, además, practica pádel y tiene vicios poco ortodoxos, no le recomendamos esta obra. Estamos de acuerdo en que es una visión esperpéntica del mundo de las finanzas, pero también es un “dedo levantado” (el corazón) al nuevo rico –hortera, vacío y despiadado- de hoy día.

El montaje está estructurado en sketches (posiblemente mucho más definidos que en otras representaciones de Yllana como “666” o “Star Trip”) que narran, a modo clown, las ridículas hazañas de estos tipos. Muchas de estas historias nos recordarán películas como “Wall Street”, “American Psycho”; o incluso “Borjamari y Pocholo”, por la caracterización del “pijo español”. La dirección artística la firma David Ottone y ofrece diferentes escenarios con un halo un tanto ochentero; los audiovisuales y el sonido (un “hurra” por los técnicos) juegan un papel fundamental, en ocasiones parece que nos encontramos en un concierto de Kraftwerk, con proyecciones pixeladas verdes y negras. En este punto hay que destacar la acertada banda sonora, con una selección de canciones como “Say it ain´t so, Joe” de Murray Head, o la recurrente “Like a Virgin” de Madonna; banda sonora subrayada por una coreografía muy cuidada y gratamente Kitsch.

“Brokers” cuenta con cuatro componentes del repertorio de la compañía Yllana: Fidel Fernández, Antonio Pagudo, Antonio De La Fuente y Luis Cao; son actores con físicos muy contrastados pero mimetizados por las mismas pelucas de rubio oxigenado, utilizadas como símbolo del “yuppie universal”. Pero además, como buena obra de Yllana, los propios actores incitan al público para que éste prácticamente asuma el papel protagonista; en muchas ocasiones la carcajada se dilata por la risa contagiosa de los espectadores.

Y como cierre, no desdeñen la cruda moraleja del final que, por la situación actual, podría titularse “El nacimiento de una nación”.

Podrán disfrutar de “Brokers” en el Teatro Alfil hasta el 31 de julio de 2010.


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