aladin-un-musical-genial-en-el-teatro-nuevo-apolo

Crítica de “Aladdín, un musical genial”

“El alma cuando sueña, es teatro, actores y auditorio” (Addisson)

Hay sueños de los que nunca quisieras despertar. Hay sueños y experiencias de infancia que te marcarán ya de por vida y que propiciarán una gran sonrisa,  un suspiro llevadero y una imagen imborrable y te harán volar, volar lejos del , a menudo duro mundo en el que vivimos, para refugiarnos en nuestros recuerdos y así soñar despiertos una fantasía que nos envuelva y nos proteja como si de un bello escudo se tratase.

“Aladdín, un musical genial” ha logrado ese objetivo con creces, porque salir al teatro en compañía de tus hijos o padres, y viceversa, no tiene porque ser aburrido, ni tiene que ser algo monótono. Lejos quedaron esas tardes de obras infantiles donde los niños se “distraían” y los padres bostezaban…no, no hablamos de ese tipo de obra, hablamos de un nuevo concepto.  Hablamos del tipo de obra en la que el hijo, no despegará los ojos del escenario, a ti te parecerá que estás viendo un musical con los elementos artísticos y técnicos a la medida de los más grandes y ambos guardaréis el recuerdo de por vida de la tarde que fuisteis juntos a ver esa función.

El responsable,  José Tomás Chafer, director de la obra, porque señores, lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a crear un musical familiar de medio formato que llena teatros allí por donde se pasea. Quizás sea su innovadora visión de éste género, quizás sea la puesta en escena que monta, quizás sea la delicadeza y la artesanía con la que trabaja en pro del más pequeño, o quizás todo lo anterior unido lo que desemboca en la clave del éxito. Sea como fuere y que sea por muchos años, el público madrileño sabrá apreciar en éste musical, la genialidad, valga la redundancia que hay sobre las tablas.

Destacar la dulzura y la talentosa voz de Erika Bleda que interpreta una Jasmín que enamora y Víctor Lucas en el personaje de Yago, con un tempo en la comedia y un carisma escénico brutal que  se mete desde el minuto uno al público en el bolsillo, y siguiendo por el resto del elenco encabezado por Naím Thomas y el gran Carles Montoliu que hacen un excelente trabajo, con riesgo y talento y eso traspasa la cuarta pared y penetran en nuestros corazoncitos porque ¿¿¿quién no ha soñado vivir una aventura como la de “Aladdín”???

Música original, cambios de vestuario a tutiplén como viene siendo común en otros  montajes del director, escenografía y cambios que juegan a favor de los intérpretes, voces en directo, las mil y una noches, el chico, la chica, el bufón, el antagonista, una alfombra, un sueño, una canción susurrada al oído, el amor (que ya saben que mueve el mundo), coreografías dinámicas e incluso Broadway en estado puro, un viaje, una ilusión, un final feliz, la sonrisa de los más pequeños, el orgullo de la buena elección por parte de los adultos…¿se le puede pedir más a una obra por tan poco a cambio?…sólo falta la respuesta del público y de momento, ni siquiera eso les falta, así que ¡chapeau!

Alfonsín, quise decir…Aladdín os deseo a ti y a tus compañeros, un maravilloso viaje lleno de alegrías y éxitos. ¡ Grandeeees!

Y recuerden que…el espectáculo siempre debe continuar.

¡Arriba el telón!

 

Teatro Nuevo Apolo Madrid.

Intérpretes: Naím Thomas, Erika Bleda, Carles Montoliu, entre otros…

Dirección: José Tomás Chafer

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *