Crítica de 'Agonía y éxtasis de Steve Jobs' - Masteatro

Crítica de ‘Agonía y éxtasis de Steve Jobs’

20121028-212916.jpg

Dicen que una de las funciones del teatro, es poner un espejo delante de la sociedad y mostrarle el reflejo al público asistente. Con una escenografía minimalista y bien estudiada, el director David Serrano y el intérprete Daniel Muriel (más conocido por su trabajo en “Escenas de matrimonio”) nos presentan éste monólogo cómico con un mensaje muy claro de denuncia social donde con un ritmo trepidante y una energía que cala en el público presente, se narran las luces del ya desaparecido Steve Jobs y las sombras del gran empresario y de sus empresas Apple en Oriente.

Daniel, recurre a las pequeñas imitaciones de personajes tan conocidos como Gila, Eduard Punset o el famoso detective Colombo para recrear los personajes con los que va interactuando a lo largo del monólogo, y esa versatilidad que muestra el actor, es lo que da la nota cómica a una obra realista que muestra la cruda realidad de estas multinacionales. Una visión completísima escrita por Mike Daisey a través de un viaje que realizó el propio autor y que de la mano de este popular actor sorprende y engancha, y que como si de un virus informático se tratara, con su perfecta dicción, va calando en todos los presentes y nos hace reflexionar sobre todo lo que hay “detrás” del imperio que tiene por emblema la famosa manzana del pecado.

¿Tienes ipod, ipad, iphone? Sí piensas de ti mism@ que eres un “applelian@, o sea, un adict@ a esta famosa marca de tecnología, (según se define su protagonista), no deberías perderte esta obra dónde con un toque de ironía, humor e incluso ternura contenida, conocerás detalles de la vida del genio de la revolución tecnológica y de su forma de pensar con respecto a ti, a mi o a todos los clientes o futuros clientes de Apple.

En un momento social difícil, dónde la informática y la tecnología nos lidera y se apodera de nosotros y de las generaciones venideras se nos presentan algunas preguntas; ¿estamos sobre informados?, ¿vemos la realidad que nos envuelve?, ¿o por el contrario, sólo vemos lo queremos ver y cerramos los ojos ante lo que no nos interesa ver?…..
Esta es la moraleja de este monólogo de 80 minutos aprox. que seguro, a ningún espectador dejará indiferente.

Y recuerden que… el espectáculo siempre debe continuar.
¡Arriba el telón!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *