Crítica "Amores minúsculos" - Masteatro
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Crítica «Amores minúsculos»

“Cuando veamos que de nuevo se aprecia y recompensa a los actores que llevan al teatro o a la pantalla generosidad, deseo, vida orgánica, acciones ejecutadas libremente sin deseo de recompensa ni miedo a la censura o a la incomprensión, tendremos una de las primeras señales de que la manera de nuestra época introvertida y desdichada ha comenzado a cambiar, y que volveremos a tener el anhelo y la disposición de contemplarnos a nosotros mismos” (David Mamet)

Ya lo recitaba la canción, “Love is in the air…” porque sí, porque está en el aire, en cada rincón, en cada gesto y por supuesto, hace que ésta excursión de emociones a la que llamamos vida tenga sentido, sea un paseo que nos estimule a seguir y nos haga mejores personas, nos enseñe a dar y recibir y porque EL AMOR,  EL AMOR mueve el mundo.

“Amores minúsculos” es una obra que cuenta la esencia de la vida, de las relaciones humanas sin grandes ornamentaciones, sin ocurrencias grotescas en sus textos y sin grandes pretensiones más que mostrarnos la realidad de nuestros congéneres y la búsqueda de la necesidad de amar y ser amados que todos y todas tenemos. Eso sí, con grandes dosis de risas, frescura, actualidad, buenos y atractivos intérpretes y edulcorante, mucho edulcorante porque para cosas amargas sólo hace falta salir a la calle y mirar a nuestro alrededor  y ellos han querido que por una vez soñemos con una caricia, con una mirada cómplice, unos nervios de la primera cita y con la salsa de la vida…y sí…lo han conseguido…y para postre, un final feliz. ¿Qué más se puede pedir a la hora de ir al teatro? Menú espléndido servido con sorbitos de humor y unos toques de picardía. Perfecta elección, fresca y moderna.

Sobre un amplio espacio escénico diferentes ambientes, y con la ayuda de simples cambios de ropa han adapatado el cómic con tanto acierto que enganchan al público desde el principio haciendo que todos tomemos partido en las historias y relaciones que proponen como si de nuestros amigos o familiares se tratase, vamos que aquí el que escribe estaba deseando que todo acabara en boda e incluso si hubiese hecho falta oficiar la ceremonia seguro que el 90% del público se hubiera ofrecido voluntario y el 10% restante padrinos y madrinas de la ceremonia seguro, porque la positividad y el buen rollo del montaje hacen que salgas con ganas de enamorarte, de besar, de compartir,  y de mirar a los ojos y pronunciar un “me gustas”, un “te quiero”.  Así que bien podríamos utilizarlo como terapia para relaciones gastadas y o al borde de la catarsis emocional.

Ante el buen hacer de los actores, sólo cabe destacar la química entre los personajes de Héctor González y Elena Alférez, así que muchos éxitos a todos y propuestas frescas y positivas aunque sean sencillas siempre son bienvenidas. Personalmente siempre me gustó la cita de “Menos, es más”. Arriba “Amores minúsculos”

Y recuerden que…el espectáculo siempre debe continuar.

¡Arriba el telón!

 

Nave 73. Prorrogada en septiembre de 2014.

Intérpretes: Pablo Castañon, Guillermo Barrientos, etc…

Director: Iñaki Nieto

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