Conferencia Artes Escénicas

Conferencia Marketing de la Artes

La semana pasada hubo un punto caliente en Madrid. Asimétrica nos invitó a la Conferencia de Marketing de las Artes. Por tercer año consecutivo, tuvo lugar en la Fundación Lázaro Galdiano, en Madrid, los días 21 y 22.

Durante estas dos jornadas, se nos preguntaba a los asistentes ¿Colaboramos? Una pregunta, una invitación y  quizá también una respuesta a un modo de mejorar la relación de los públicos con el arte y la cultura.

La Conferencia fue una ocasión para sus asistentes de poner en común conocimiento y experiencia. Se propició el diálogo como la herramienta más útil para resolver dificultades.  Ismael Pascual (Director de comunicación integrada de Coca-Cola), comentaba que el momento actual es más que una crisis. Decía que las cosas no volverán a ser cómo eran y que asistimos al nacimiento de una nueva realidad. En este contexto, se impone como necesario un nuevo modo de hacer las cosas en nuestro día a día y en las artes.

Hablamos un ratito con Raúl Ramos, socio director de Asimétrica junto a Robert Muro. Raúl apuesta por el diálogo y la conversación en este contexto, y en cualquier otro. Confiado en que esa viejas herramientas podrán articular nuevos escenarios que posibiliten la creación artística. Se muestra optimista en general con la nueva situación. Aunque algo inquieto en lo que se refiere al descuido del patrimonio cultural y la rápida exaltación de todo lo nuevo que aparece. En cuanto a teatro, muestra y ofrece su apoyo absoluto a todas las propuestas que intentan abrirse un hueco y que inesperadamente están revitalizando la escena, al menos  en el caso particular de Madrid. Convenía también en que la iniciativa empresarial teatral debería plantearse hacer el pastel más grande en lugar de competir entre sí por un trozo. Defiende la idea de que todos podemos hacer una sincera autocrítica.

Salí esperanzada de las Conferencia, con ganas de tener ideas y ponerlas en marcha. Pero con la tranquilidad de que no tengo por qué hacerlo sola. Con admiración por los que llevan a cabo sus ideas más allá de dudas e incertidumbres. Que hay gente dispuesta a poner lo mejor de sí y apostar por una idea que les motive. En cuanto a esto, Raúl Ramos es un tipo al que hay que conocer y escuchar porque está dispuesto a escuchar. Él lo ilustraba de esta manera: en mi antiguo trabajo, mi oficina siempre estaba cerrada; ahora mi puerta está siempre abierta.

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