sevilla


La gran mansana: Teatro vitaminado en la Fundición

La Gran Mansana

La creación de Miquel Crespi y Selu Nieto se podría subtitular con un solo vocablo: vitalidad. Ambos siguen y persiguen la máxima de que al teatro se debe ir con expectativas y volver a casa con alguna lección aprendida. El enseñar deleitando, sin ir más lejos. En el corazón de la gran manzana que inunda y preside la escena, sombrero de copa gigante donde el personaje, Ricardo Capdevila, soberanamente engendrado por Selu Nieto, habita y/o sobrevive, es el maestro de ceremonias.

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Crítica de ‘La Valquiria’

La Valquiria en la Maestranza de Sevilla

Al más puro estilo Fura, Wagner renace en carne y hueso en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Durante las casi cinco horas que dura el tumultuoso, vibrante drama germánico con la galáctica puesta en escena que ha soñado y que se les ha convertido en realidad al tándem Padrissa/Aguilera, el respetable hispalense al unísono alaba y aplaude incansable al incansable reparto, figurantes y orquesta.

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Crítica de ‘Btwin Barcelona Beirut+Where the things hide

BTWIN BARCELONA BEIRUT+WHERE THE THINGS HIDE
María Campos+Guy Nader
CENTRO DE LAS ARTES DE SEVILLA caS/ENDANZA
Programación otoño 2011

Termina la programación de este mes de octubre en el Centro de las Artes de Sevilla (caS) con dos piezas de danza donde colaboran y producen indistintamente La Caldera -Centre de creaciò de dansa y Beirut International Platform of Dance.

Ayer noche, en el antiguo monasterio de San Clemente, doble ración de danza:

a) btwin barcelona beirut_ El tema de las fronteras, de la limitación de espacios, de la posesión infranqueable no sólo se palpa en nuestro día a día sino en las tablas. El asunto resulta menos trivial de lo que muchos piensan. Nosotros somos indiscutiblemente quienes trazamos esas líneas divisorias y nos maltratamos mediante burocracias al uso para no traspasar el territorio que creemos nos pertenece sine qua non.

Mediante enfrentamientos cuerpo a cuerpo y con el mar de fondo en forma sonidos y dibujos con arena real sobre el fondo de la caja escénica, el duetto Campos/Nader materializa la supuesta lucha por conservar nuestro espacio, la aventura de dejarlo y poseer otro y al Otro retratando el impacto que nos lo impide. Y en el trayecto, poder naufragar en un Mediterráneo que tanto unió antaño y que ahora tanto desune. Lo que nos salva: las palabras de Averroes: el pensamiento tiene alas.

b) where the things hide_ Primer premio categoría de Solos Festival Internacional de Danza Contemporánea de Canarias. Según esta segunda pieza, debemos ser cautos a la hora de evadirnos de nuestro espacio real. Parece ser que el contexto nos agarra al centro de nuestra vida y no deberíamos dejarnos llevar para no perdernos. Con ribetes de delicadeza en forma de juegos de magia y flores y haciendo gala de aquello de less is more, Nader -solo- compone una dimensión doméstica y a la vez etérea partiendo de la simple luz de flexo hasta romper literalmente parte de ese contexto real del que no deberíamos habernos separado. Y su cuerpo en movimiento, su mirada que no sólo nos reta desde el escenario sino que se reta, como ser, a sí mismo.

Y sigue la actividad para el mes de noviembre que comienza en este espacio sevillano (caS) donde la danza innovadora se mezclará con música, flamenco, talleres y teatro tanto de fábrica interior como exterior.

 


Crítica de ‘Augusto’

AUGUSTO de Juan Dolores Caballero 

Teatro del Velador presenta AUGUSTO de Juan Dolores Caballero
Centro Cultural de la Villa. San José de la Rinconada. Sevilla
28 octubre 2011
por Carlos Herrera Carmona

AUGUSTO Y ESE VIEJO ENEMIGO

Recuerdo ahora a Baudelaire cuando nos advierte en sus flores del mal, que lo irreparable roe con su diente maldito; cuando nos advierte de ese viejo enemigo, paciente como la hormiga. El poeta sentencia lo que ha de pasar y lo que va a pasar sin que nosotros podamos hacer nada por evitarlo. Así que Augusto, creada por Juan Dolores Caballero y completada con éxito por su reparto -Manuel Solano/Eduardo Tovar-, me ha llevado a recordar al bardo francés, y de su mano, a lo irremediable, a lo definitivo: a la vejez a fin de cuentas. La vejez encarnada en un clown o un frágil clown que encarna a la vejez.

Farfulleos y murmullos, tropel de consonantes plosivas y velares que a duras penas dejan paso a vocal alguna; alaridos de patetismo circense que provocan la conmiseración propia que siempre han despertado los pasayos; refunfuñeos seniles o infantiles, pues ya se sabe que en nuestros días de senectud pueden solaparse… Una vía de comunicación entre el anciano y su cuidador sin léxico ni sintaxis, pero que no necesita de gramática para que comprendamos lo que bulle en la mente y en el corazón de ambos personajes, parientes lejanos de Vladimir y Estragón sin un Godot que los atienda.

Y continúa el poeta maudit:
Nuestra alma, lastimoso monumento,
Y con frecuencia ataca, como la termita,
Por la base el edificio…

En Augusto, aun coloreado el tema en cuestión con instantes de suprema comicidad, de risas espontáneas entre el público asistente -la de algunos niños, prueba irrefutable del acierto de lo que está sucediendo en escena-, el clown va dejando visible cómo la Edad de la mano del Tiempo o viceversa va royendo su pensar, repitiendo escenas o buscando misericordia en el regazo de su cuidador no sin un hálito de ternura. La pieza encierra lo áspero que puede llegar a ser la pérdida absoluta del control sobre nosotros mismos, de cómo la base de nuestro edificio, carcomida, flaquea, y con ello todo se va desmoronando. Tal y cómo vemos en escena, llegados al final, se nos podrá reñir, maltratar, engañar, y, sin embargo también podremos suscitar la compasión que desprende Augusto, la sonrisa recogida y fugaz que los viejos, sin querer, también desprenden. Algunas de sus travesuras -el momento violín: magistral- alivia lo tremendo de la obra.

La puesta en escena cuenta con recursos sorpresivos donde interviene la fantástica -en todos los sentidos- escenografía; intervenciones musicales acertadas en dosis que incluye un aria interpretada por el cuidador de Augusto -adagio tremolo- y un trabajo actoral encomiable a nivel corporal e interpretativo.

Al final, la brutalidad -máxima en las pautas de la batuta de Juan Dolores Caballero, se nos presenta en su quinta potencia más absurda conectando con el universo de Beckett: un bulto, un desecho remata nuestra faena vital:

La esperanza que brillaba en la ventanas del Albergue,
Se apagó. ¡Ha muerto para siempre!
Baudelaire proclama y en Augusto se ejemplifica. Lo irreparable serpentea por la pieza hasta que se esfuma, entre sonrisas y tristeza, esta vez, de un escenario.


Fin del Fest, fin de fiesta

 

El FEST hispalense ha acogido durante una semana a cómicos de la legua, a bailarines, a creadores y a entusiastas que no se han rendido ante el obstáculo que supone hoy en día la aventura escénica. Han venido desde Holanda, Francia, México, Alemania, Corea, Chile, Reino Unido, Israel, Argentina, Bélgica y, por supuesto, desde diversos y distantes puntos de España y Andalucía. Muchos de ellos con premios internacionales en sus carreras, alta profesionalidad, arriesgadas apuestas, novísimos lenguajes y, sobre todo, pluralidad y fidelidad de la pièce bien faite.

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Crítica de ‘La Géographie du Danger’

La Geographie du Danger

Sevilla_Fest 22 octubre
Topo_TNT
Acontecimiento_La Géographie du Danger_ Cie. Hors Série
Por carlos herrera carmona

A pesar de contar con un amplio espacio escénico y una decena de focos sobre su cabeza, Hamid Ben Mahi prescinde de todo esto y se decanta, sabiamente, por una claustrofobia kafkiana y por una intimidad sobrecogedora para su denuncia, para su baile “clandestino“.

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Crítica de ‘Los peces no vuelan’

Los peces no vuelan

Sevilla_ FEST 21 octubre
Topo_Sala Fli
Acontecimiento_ LOS PECES NO VUELAN de La mona ilustre

La mona ilustre, compañía chilena que va recorriendo nuestro país en estos días y que próximamente lo hará en Francia, recala hoy en este FEST que mañana dará a su fin.

Se definen estos artistas a sí mismos como hacedores de un teatro popular, de un teatro humano, de un teatro terrible. Sin embargo, y a mi entender, la etiqueta que mejor les encajaría, visto lo visto, es la de “escuela de teatro”. Sólamente hay que entrar en la sala en penumbra y toparse con una montaña llena de enseres que intrigan, deliciosos cachivaches arrumbados estratégicamente; una escena preparada, lista para el abordaje de la mentira que necesita el teatro para que el teatro pueda ser verdad; artilugios que los personajes/utilleros/iluminadores van quitando, poniendo, levantando, escondiendo, desvelando, girando, acercando, alejando, apareciendo, oscureciendo y todo para que su propuesta, su cuento con tintes de Lewis Carroll, de peces flotantes, de hermanas en clave de Ionesco, les quede lindo. Y aciertan.

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Crítica de ‘Al menos dos caras’

En la esmerada web de esta compañía, www.projectsinmovement.com, la sinopsis de esta representación que tuve la fortuna de ver ayer comienza igual que ésta: Un hombre camina encima de un muro y remata con a un lado el viaje exterior, a otro el espacio firme. La pregunta que nos arroja es la siguiente: Un acontecimiento tiene tantas caras como espectadores, ¿cuál es tu punto de vista?

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Crítica de ‘The Graffiti Classics’

The Graffiti ClassicsLo que ha ocurrido hoy en la recta final del FEST, demuestra una vez más la variopinta cocktelera teatral y musical que está suponiendo esta semana la capital hispalense. La pareja de violines, el cello y el contrabajo venido y traído desde el Reino Unido ha “obligado” al respetable que hoy ha acudido en masa a la Plaza del Duque a tocar las palmas a ritmo de Strauss y Bizet y a entusiasmarse durante casi una hora y media de virtuosismo en 16 cuerdas.

La pretensión de The Graffiti Classics se ha visto no sólo alcanzada sino también recompensada. Vibrantes, hiperbólicos y fanáticos con su trabajo, los músicos de este cuarteto mantenían un estupendo pulso con la audiencia sin caer en tópicos, sin emular a nadie y aportando pinceladas sugerentes propias de un musical al uso. Y risas, muchas risas; y las palmas, muchas también las cuales daban buena prueba de ello.

Ha habido tres instantes de buen gusto escénico: la recreación de los sonidos de un barco, gaviotas incluidas -más que curioso-; la autocrítica hilarante de la patria de Cathal O’Duill (canto y contrabajo), Guinness incluida -lo socarrón al final del trago no tiene desperdicio-,y la participación de una espectadora en un triángulo pseudoerótico con el instrumento de este divertidísimo irlandés también incluido.

Así que rozando la parodia predecible, acercándose al lirismo, bordeando los ballets más folk y tentando la grata disposición del público, The Graffiti Classics consigue su éxito : en un “como si” placentero, en un hilar muy fino, en permutar sonrisa por risa, aplauso por silencio cuando ellos lo desean, gracias a una extraordinaria habilidad músical tal y como reseñó en su día el diario The Times de este cuarteto iniciado en el Covent Garden.

A sus espaldas, desde giras internacionales hasta actuaciones privadas a la familia real inglesa y un merecido “The Spirit of Fringe” en el Festival de Edimburgo. Y en sus piernas, el ritmo de las melodías que tocan que incluyen desde tango hasta can-can. Cantidad y calidad. Fogosidad y coreografías simpáticas que colorean sus interpretaciones de los clásicos de siempre. A destacar que todo esta labor se proyecta en agradar tanto al público adulto como a los más pequeños. En la sala se podía ver a niños que seguían los compases de esta troupe sin dejar de pasárselo en grande y divertirse con piezas de Bach o Pachelbel.

Bis al final. Espectadores en pie. Bravos operísticos. Reverencias y más aplausos. Y nosotros que hemos disfrutado como ya lo han hecho en medio mundo de este, como ya lo ha calificado la crítica experta, “concierto familiar“.

Mañana, repiten. Anímense a probar con estos virtuosi de andar por casa acompañados de su humor elegante y sin faltar, insisto, el buen gusto. En el Teatro Duque/La Imperdible y a dos días de la clausura del FEST.


Crítica de ‘Upper’

Upper

Sevilla_ FEST 17 octubre
Topo_Centro TNT
Acontecimiento_UPPER by Chinabaus Danza
Fotografía: Alvaro Osuna
Por carlos herrera carmona

Trataré y me esforzaré para describir desde aquí el no-aliento, la distorsión, los pálpitos. Trataré como pueda de dibujarles manos que empujan el aire, dedos que ruegan silencio y doce puertas que en un abrir y cerrar de giros que las abren y las cierran, tensan la caja azulada donde Upper cobra vida.

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