Tender Napalm

Crítica de “Tender Napalm”

Dejar que lo gocen los sentidos

Esta obra trata el dolor de una pareja al perder a su hijo. Lo digo antes que nada, porque si no os lo explican es difícil que se entienda. Y es que entre otros, aquí se habla de un ejército de monos sirvientes, de una roca en forma de ballena, de una tía abuela serpiente,  de un consolador con forma de delfín y hasta de un extraterrestre que se comunica telepáticamente. En este mundo creado por Philip Ridley nada es lo que parece, pues la relación y la posterior pérdida se convierten en una especie de viaje de aventuras extremadamente metafórico.

El texto es difícil de entender y de representar. Tan escondido está el problema, que lo cierto es que no llega a transmitirse. Y aun así, de alguna manera quedamos fascinados por la inspiradora puesta en escena, que nace de la alianza de los Sixto Paz – que ya trataron el tema de la pareja con una forma mucho más realista en Pulmons -con el trío Psirc. El grupo, dirigido por Pau Roca, consigue fusionar circo y teatro para representar lo aparentemente irrepresentable con una maravillosa integración entre ambas disciplinas. Esto no es un espectáculo con números independientes, sino que la interactuación entre los actores (Ariadna Cabrol y el mismo Roca) y los acróbatas (Wanja Kahlert, Adrià Montaña y Anna Pasqual) es constante y siempre puesta al servicio del texto. Entre otros, el circo ayuda al protagonista a encarnar los saltos que da durante una batalla e ilustra los árboles que rodean a los personajes.

El conjunto, acompañado de música e  iluminación inspiradoras, nos lleva a un terreno desconocido que busca incomodarnos en algunos momentos e hipnotizarnos en otros. Si primero Roca ofrece un largo monólogo sobre cómo sería introducir una granada en el coño del personaje femenino, minutos después los Psirc crean entre abrazos una hermosa y virtuosa torre humana mientras el público, que empieza la obra de pie, es conducido a dar vueltas alrededor, formando así parte de la escena.

En definitiva, la propuesta vale la pena por su forma más que por su contenido. Lo que podría hacerse tedioso por la falta de claridad, termina siendo atrayente por la belleza de lo que se contempla. Al final, ni entendemos ni nos importa entender. Lo único que hay que hacer es dejarse llevar, abandonar la racionalidad y dejar que por esta vez sean los sentidos los que gocen.

Tender Napalm de Philip Ridley

Dirigido por Pau Roca

Sobre el escenario: Ariadna Cabrol, Wanja Kahlert, Adrià Montaña, Anna Pasqual y Pau Roca

Sala Beckett, Grec 2017 y Temporada 2017-2018

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *