leviathan

Crítica de ‘LEVIATHAN…join the disaster’

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Leviatán es una fuerza sobrenatural. Se la ha llegado a denominar como una serpiente marina de luz infernal en los ojos, como un monstruo marino gigante, como la gran ballena blanca o como el Diablo, con el que hay que llegar a un pacto para ser su esclavo de por vida (contrato que firma el ser humano al nacer). Este espectáculo total plasma una visión dramática de la vida; relatando, por medio de los sentidos, lo peligroso, lo inseguro y lo difícil que es vivir y mantenerse vivo. Un mundo donde el ser humano no sabe hacia dónde mirar, ni cómo mantenerse unido a su grupo, ni qué camino elegir, ni dónde estar a salvo. Todo esto se logra mediante un espacio sonoro envolvente (música en directo, cánticos, aullidos, temblores, ritmos,…), el trabajo físico de los performers, un espacio plástico de figuras geométricas y abstractas tricolor (blanco, negro y rojo) en movimiento, y la modificación del espacio escénico en su globalidad a través de un sinfín de trucos escénicos y un complejo aparato escenográfico.

Es bueno señalar que a los espectadores se les hace vestirse con traje de balleneros, de cara a enfrentar las peores situaciones climatológicas que acarree esta aventura teatral; pero a la vez también es un símbolo, ya que no les va a ocurrir nada, ni se les va a arrojar ningún tipo de sustancia líquida. Lo que se pretende es que los espectadores formen parte de la tripulación del Pequod en este viaje por aguas turbulentas.

La propia compañía (Living Structures) es un pequeño Pequod – dado que al igual que aquél sus integrantes son de diversas nacionalidades representando a la humanidad en su conjunto – que logra, por medio del arte, comunicarse en el lenguaje universal que es el de las emociones y las sensaciones. Y al igual que hiciera Herman Melville con su capitán Ahab y sus lectores de Moby Dick, inspira al director Klaus Kruse que acompaña a los espectadores durante todo el periplo, divirtiéndoles por medio de un complejo imaginario sensorial; transformándolos en marineros, para que puedan así experimentar algunos de los peligros que acarrea la navegación cuando se trata de dar caza a la temida ballena: el desarraigo, la soledad, la desesperación, el caos, y en definitiva, la inseguridad de estar vivo.

A todos los espectadores de este espectáculo de los sentidos se les recomienda ir en una actitud abierta a las Naves del Español para disfrutar al máximo y divertirse. Lo que implica llevar los cinco sentidos agudizados para dejar que este maravilloso show impregne todos sus poros. Leviatán está entre los espectadores durante una hora y cuarto con su respiración, con sus múltiples formas geométricas, con sus resoplidos que forman nubes de confusión, con sus arpones incrustados y con su sangre, dejando al ser humano desnudo ante las aguas de la vida.

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