infectados

Crítica de ‘Infectados’

CARAMELO ENVENENADO

¿Cómo defenderse ante una nueva llamada del cretino y hermoso mundo del Teatro? Uniéndote a él. Las graves circunstancias se imponen y nace un Teatro minúsculo, pues la cuestión insta a acercar, acercarnos y a que se acerque el respetable a las mínimas tablas. Precios módicos, consumiciones gratuitas, sitios insospechados -donde se gestan las revoluciones- salas off-off de la capital, pero volcadas con el entusiasmo que van perdiendo los grandes espacios públicos. El público condescendiente y curioso se acerca a estos espacios reconvertidos y equipados con medios suscintos -aunque muy válidos- y apuesta sin dilación a imitación del público madrileño, por un teatro en miniatura que llena su tiempo y sacia su curiosidad. Alabado sea el Señor…

INFECTADOS es la nueva producción de ELSINOR (teatro en miniatura_Sevilla). Dos personajes sin bautizar, ora grotescos ora hundidos en su misera, quienes tratarán de colocar una diminuta bomba fétida debajo del alma del espectador. Aquélla que siempre duerme bajo el colchón de las parejas; aquélla que siempre estalla a la hora del Compromiso; aquélla que siempre se nos va de las manos a la hora de esperar junto al teléfono. Nada nuevo bajo el sol, dicho sea de paso. Este Teatro ya se inventó. No nos pongamos estupendos, como gritaba Valle. Ahora sólo combinamos la prodigiosa fórmula que hemos heredado. El dúo formado por Rocío Hidalgo y Luis Miguel Junquera, airea los estragos de la grieta crujiente por antonomasia de cualquier relación: La Incomunicación. De ahí se desprenderá el silencio y, por ende, la falta de compromiso para iniciar o reiniciar proyectos en común. INFECTADOS está compuesta por siete momentum (llamo así a estas cápsulas adheridas a un reducido artefacto dramático de 35 minutos) los cuales -por lo que se pudo observar en la reacción del público ayer- la risa esperada se transmutó en silencio: el humor negro preparado dejó paso a la observación tanto del mensaje lanzado como de la interpretación animal y desaforada de los intérpretes. Pretendía uno como director y autor ofrecer un caramelo envenenado. Al final, el público prefirió -lo cual me alegra- llegar cuanto antes al veneno. Tal vez el deseo de la catarsis vuelve a estar de moda.

Érase una vez ElSINOR. Año 1996. Éramos cómicos. Comiquísimos. Y sin medios. Como ahora… Éramos tan ilusos. Y un iluso vive siempre dichoso. Era un teatro minúsculo: pequeño gran teatro para mitigar gusanillos y vapulear mariposas. Algo queda, sí. De lo contrario, no estaría yo hablando de esto una vez más. Algunos me dedicarán una mueca; otros, una sonrisa. Todo vale en el amor -en el Teatro- y en la guerra.

Sevilla prepara su escena subterránea, en rincones, en tabladillos, airada y forajida, barroca: sigue habiendo pues hambre de catarsis.

INFECTADOS
Cía. ELSINOR (teatro en miniatura) Sevilla
Reparto: Rocío Hidalgo y Luis Miguel Junquera
Dramaturgia y dirección: Carlos Herrera Carmona
Espacio: El Rincón del Búho, Sevilla. 7 septiembre 22h.

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